Luciano Castro nunca fue amigo de la prensa. A lo largo de su carrera, acumuló muchos más momentos de tensión que de buena onda y nada indica que eso vaya a cambiar.
El lunes 8, durante la entrega de los Premios Martín Fierro de Cable, asistió como acompañante de Griselda Siciliani, una de las grandes favoritas por Envidiosa. Pero Castro sabía que ese día Sabrina Rojas sería una de las anfitrionas de la alfombra roja y, para evitar cualquier cruce, pidió especialmente a los organizadores llegar más tarde.
Aun así, el encuentro se produjo igual, casi de refilón, y generó un momento de tensión que rápidamente se convirtió en tema de conversación. Algunos lo acusaron de no tener cintura para manejar la situación, criticaron a Siciliani por haber aceptado ese planteo y cuestionaron a la pareja por incomodar a Sabrina, que simplemente estaba cumpliendo con su trabajo.
Sin embargo, a Luciano Castro el qué dirán no le mueve un pelo. Lejos de aclarar o desmentir algo en redes, eligió publicar una foto de Griselda recibiendo su Martín Fierro y escribió una frase que lo dijo todo: “La más linda, la mejor”.
Un gesto romántico de Castro que apareció en un momento particular donde las críticas y las versiones en torno a si Griselda fue o no tercera en discordia. Una señal clara de apoyo y una forma indirecta de gritarle a todos que a él le importa porco y nada lo que se diga de él.