Rocío Marengo está viviendo un momento muy especial en su vida. Luego de años de búsqueda y tratamientos varios, logró cumplir el sueño de ser mamá. Si bien el tramo final de la gestación tuvo complicaciones, Isidro nació el 3 de diciembre, un poco antes de lo previsto y desde entonces, está en neo.
En sus redes, Rocío fue compartiendo toda la evolución de su bebito y se mostró a su lado día y noche como una leona. Pero el fin de semana, los médicos le recomendaron que se despejara un poco y ella aceptó por primera vez, salir a cenar. En sus redes, habló de la ansiedad que manejaba pero dijo estar contenta de poder volver al ruedo... y los haters la liquidaron.
Algunos comentarios fueron realmente agresivos y ella no lo soportó. Con bronca, armó un descargo furioso: "La gran mentira de las redes. Mostrás un video diciendo que salís a comer con tu familia y te juzgan de mala madre, sin saber cómo estás por dentro. Te ponés una remerita con lentejuelas y aseguran que te estás cagando de risa, como si la ropa dijera algo".
Sin dar crédito a la maldad que veía, sumó: "Sus comentarios hablan de ustedes, no de mi. Si quieren les muestro las hemorragias que tuve todos estos meses para que sepan algo más de mí antes de opinar".
Luego resumió la angustia que vivió el último tiempo: "Se me desprendió la placenta y tampoco lo mostré ni lo conté. El parto fue de urgencia, con riesgo de vida. Mi obstetra fue clave para que hoy estemos contando esta historia. Claramente no entienden y no pasaron por algo similar, sino no se animarían a opinar".
Y al final, cerró: "Sepan que jamás me harán dudar de mi rol como mamá, ¡soy la mejor! Busqué a mi bebé con todo mi amor, paciencia y fuerza. Isidro está muy bien, es cuestión de días y nos vamos a casa".