Guillermina Valdes y Sebastián Ortega siempre tuvieron en claro que querían mantener a sus hijos alejados de la exposición pública hasta que tuvieran edad suficiente como para decidir por ellos mismos si querían o no pertenecer al mundo del espectáculo.
El tiempo pasó, ellos se separaron pero la premisa se mantuvo vigente. Es por esto que fueron muy pocas las veces que aceptaron hablar de ellos en los medios y recién ahora, que los tres hijos que tuvieron juntos son mayores de edad, empiezan a asomarse al ojo público.
Dante Ortega da sus primeros pasos en la música y también en producción y es quien más ha filtrado su vida a los medios. Habló hace tiempo de su orientación sexual y cómo había sido la recepción que esto tuvo en su tan famosa familia. Su hermana Paloma también siguió la misma línea y compartió en redes su historia de amor con otra mujer.
Sobre todo esto Moria Casán quiso preguntarle a Guillermina Valdés este martes, cuando la tuvo en un móvil para su programa. "La verdad es que mil vínculo con mis hijos no es unidireccional, no les bajo línea. Hay un feedback constante, nos nutrimos y lo que ellos me traen me va modificando", aclaró.
"Cuando me lo dijo, no es que me enojé sino que no me gustó no haberme dado cuenta. Me generó esa cosa de sentir que estaba desconectada como mamá", admitió. Y aunque no quiso detallar cómo fue la charla que tuvo con cada uno, remarcó: "Ellos saben que para mí, la elección no es la identidad. No me define ser hétero o no serlo, porque las personas no nos definimos por quién nos metemos en la cama".
A modo de reflexión final, agregó: "Siempre hablo con ellos de que lo que uno hace en la vida privada queda ahí. Si a uno le gusta algo, es sano, se cuida y respeta al que tiene al lado, está perfecto".