Luego de su ausencia en los Martín Fierro de Cable y en medio de la tensión creciente con Luis Ventura, Jorge Rial volvió a dar declaraciones que reavivaron el conflicto con su examigo. El conductor, que ya había generado polémica por no presentarse en la premiación pese a que su programa resultó ganador, dialogó con Rodrigo Bar para SQP y dejó en claro que la distancia con Ventura está lejos de cerrarse. En un ida y vuelta cargado de ironía, reproches y referencias cruzadas a viejos conflictos, Rial explicó por qué decidió no asistir a la gala y respondió una por una las acusaciones que recibió en los últimos días.
Desde el comienzo de la charla, el periodista se mostró firme respecto a su decisión de faltar a la ceremonia. "Es la primera vez que se cuestiona a alguien cuando no va a algún lugar", expresó, y aseguró que "hace tiempo tenía definido" que no iba a presentarse, pese a que en los días previos jugó con la posibilidad de llegar y reencontrarse con Ventura, quien fue su amigo más cercano durante años.
Lejos de suavizar el tono, reafirmó los motivos: "Hay algo que se llama coherencia, que está en desuso y fuera de moda, pero tiene que ver con bancar las convicciones. Fue lo que traté de hacer. Siempre estuve del otro lado de la vereda".
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La relación con Ventura fue, una vez más, el eje del descargo. Con humor filoso, Rial lanzó: "De mis exmujeres, Ventura es quien más me reclamó". Inmediatamente, agregó: "No entiendo qué reclama".
También respondió de forma irónica a los dichos de su excompañero sobre supuestos celos profesionales y sobre la idea de que habría faltado porque el Martín Fierro de Oro fue para Gato Sylvestre. "¿Están arreglados los Martín Fierro? Lo dice el presidente de APTRA", disparó.
En cuanto a la posibilidad de un encuentro cara a cara, Rial consideró que la premiación no era el contexto adecuado. "La charla hay que tenerla fuera de la pantalla", explicó, y remarcó que no debía colocarse el foco en ellos: "No puede ser que si yo iba o le daba un abrazo a Ventura era más importante que los premios".
El conductor también se refirió al momento exacto en el que comunicó que no asistiría. "Mantuve el show hasta el último minuto. No se pueden quejar. Avisé a las 21 que no iba y lo sabía mucho antes", afirmó. Y profundizó sobre lo que, según él, motivó el enojo de Ventura: "Está dolido y está bien. Ellos esperaban que fuera para pasearme como la presa que les faltaba y después decir que por un Martín Fierro cambié de opinión".
Sobre las heridas que arrastra con su examigo, Rial fue directo: "Le inicié acciones legales porque creo que hizo uso y abuso de mi hija de una manera desleal. Me parece que quedó demostrado cómo se trata con distinta vara".
Se refirió así a los episodios mediáticos que aun vive con Morena Rial y comparó el trato recibido con el que otros colegas han tenido en circunstancias similares. "Cuando fue el quilombo de Tinelli con la hija se tiraban arriba de la granada… conmigo no tuvieron la misma manera de manejarse. Sobre todo él, y eso me dolió", comentó sobre quien es el padrino de su primogénita.
Aun así, cerró su intervención con una mezcla de ironía y afecto: "Fue una conciliación y ahí lo dejé. No llores más, Ventu, te quiero". Una frase que, lejos de apagar el fuego, deja la sensación de que entre Rial y Ventura la paz todavía está muy lejos de llegar.