SILENCIO QUE HABLA

Laura Esquivel y un problema de salud que la hizo replantearse si podría volver a cantar

La actriz y cantante contó que sufrió fatiga vocal por exceso de trabajo, habló del impacto emocional que le generó el diagnóstico y explicó cómo fue el proceso que la llevó a recuperar la voz.

Créditos: Instagram
Escrito en ESPECTÁCULOS el

Lejos muy lejos de aquella niña que fue en Patito feo, Laura Esquivel compartió en sus redes un mensaje personal para contar el problema de salud que atravesó y que la obligó a frenar. “El 17 de marzo tuve que aprender a hacer silencio”, escribió al comienzo. Luego explicó el diagnóstico: “fatiga vocal. demasiado trabajo. demasiada exigencia. ¿normal? y sí… en estos tiempos que va todo rápido y hay que hacer mil cosas… pero nunca me había pasado”. También agradeció a los especialistas que la acompañaron durante el proceso y resumió el impacto que tuvo para ella: “mi voz. mi instrumento. mi comunicación”.

El posteo de Laura Esquivel

En su relato, la cantante recordó un momento puntual que marcó ese período. “Nunca me voy a olvidar el día que salí del consultorio. Pasé por una rotisería y me compré una ensalada. Me fui al Jardín Botánico a llorar un poco, a leer y a tratar de entender qué me estaba pasando”. A partir de ahí, aparecieron las dudas: “tantas preguntas… ¿qué hice mal? ¿por qué me pasó justo ahora? ¿qué tengo que hacer para estar mejor? ¿volveré a cantar pronto?”.

"Lo más importante, me perdoné. Por no escucharme. Por no saber parar a tiempo”

El silencio que ayudó a encontrar nuevos sonidos

Con el correr de los días, Laura contó que empezó a observar lo que la rodeaba y a procesar la situación desde otro lugar. “Siempre fui una observadora de la vida, de los barrios, de las personas”, escribió, y explicó qué descubrió en ese tiempo. “Las flores crecen en los lugares más inesperados e increíbles” y “cuando tenemos que callar, otras puertas se abren”. En ese silencio, detalló que encontró nuevos espacios creativos: “empecé a tocar la guitarra, a leer, estudiar, escribir y componer lo que viene en mi próximo universo”.

“El 17 de marzo tuve que aprender a hacer silencio”

Finalmente, enumeró los cambios que decidió hacer para cuidarse: “cambié hábitos, comer sanito, tomar agua, decir que no a espacios ruidosos”, además de seguir entrenando. También destacó un punto clave del proceso: “lo más importante, me perdoné. Por no escucharme. Por no saber parar a tiempo”. Para cerrar, llevó tranquilidad sobre su evolución: “por suerte pude cantar, siempre acompañada por el proceso de reeducación vocal”, y agradeció lo aprendido durante este período.

En primera persona