Su nombre es toda una marca registrada, que él supo construir a base de trabajo, constancia y disciplina. Periodista con formación gráfica, radial y televisiva, jurado histórico de todos los certámenes de la tele, personaje ineludible de la farándula argentina y hasta actor de teatro, Marcelo Polino es un incansable de su oficio. Acaba de llegar de Miami, adonde viajó para el Martín Fierro Latino como miembro de Aptra y allí, en el Hotel Marriott de la exclusiva zona de Brickell, fue premiado por su trayectoria. Al día siguiente de la gran noche, recibió en exclusiva a Pronto en el hotel donde estaba alojándose, en Hallandale Beach, y habló de todo.
A punto de irse de temporada a Mardel con Fátima Florez, el periodista contó: "Me voy a Mar del Plata con Fátima Florez y debutamos al 26 de diciembre, de nuevo en el Teatro Roxy. Es la tercera temporada que hacemos juntos. Me instalaré los tres meses allá y estoy contento porque con Fátima nos llevamos re bien, somos amigos, nos divertimos en el escenario y la pasamos bien. Es un showsazo. Además, acabo de terminar de hacer Los ocho escalones con Pampita, que fue una experiencia linda y fueron tres meses que la pasé a full. Sigo con Radio Mitre, que también la voy a hacer desde Mar del Plata ya que mi programa, Polino Auténtico, sigue todos los sábados"-
-¿Durante el día en la costa qué hacés?
-Nada, ¡absolutamente nada! Hago móviles, notas y todo desde el Hotel Provincial, donde tengo un set que me arman ahí: bajo y hago todas las notas, que son muchas porque viene gente del interior también a hacer entrevistas y cubrir la temporada.
-¿No vas a la playa?
-No voy a ningún lado. A la playa nunca, jamás. ¿Por qué? Porque no me gusta el sol. Me hace mal la naturaleza a mí.
-¿Siempre fuiste así?
-Siempre. O sea, cuando era chico me llevaba a mi familia pero ya cuando pude tomar decisiones, no fui más a la playa. No me gusta el sol, no me gusta el aire libre, no me gusta estar en contacto con la naturaleza.
-¿No tenés mascota?
-Tengo mascota, sí, pero está en mi casa. Era la gata de mi mamá y cuando mi mamá falleció, me quedé con su gata Perlita. Tiene ocho años. Vivo bien, me mudé hace poco y ahora vivo en un dúplex muy lindo. Sigo en el mismo barrio, a cinco cuadras de donde vivía. Vendí el que tenía porque era muy grande: tenía 200 metros de parque, yo me la paso viajando todo el año y mantener todo eso era un quilombo enorme de personal. Estaba pendiente de que no se sequen los jazmines o las palmeras. Entonces me mudé a un departamento lindo y estoy contento.
-¿Más chiquito?
-No, no, es un dúplex. Tengo una piscina propia, chiquita, que nunca la usaré. Vivo tranquilo y bien.
-¿Te gustan las plantas?
-Sí, las plantas también me gustan, como los animales. Como te decía, estuve muchos años en mi casa anterior, que tenía un parque inmenso pero yo no salía al parque. Lo miraba a través del vidrio de mi casa.
-No lo puedo creer.
-Soy así, no me gusta la naturaleza. Te cuento otra situación, por ejemplo. Aquí en Miami, apenas salí del avión, bajé, me encerré en el hotel, estuve en la habitación todo cerrado, con todas las cortinas cerradas, solo bajé a la entrega del premio y ahora estoy charlando con vos en este desayuno pero nada más. Vuelvo a la habitación, me encierro y vuelvo a la Argentina.
-¿Sos feliz ahí, en ese ámbito, con luz artificial?
-Sí. No me gusta la luz del sol.
-¿Es por una cuestión de la piel, para no quemarte?
-Sí, eso también. Me hace mal el sol y al no tomar nunca, soy demasiado blanco. Más que nada porque no me gusta el contacto con la naturaleza.
La entrevista completa con Luis Ventura está en la edición digital de diciembre de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera gratuita haciendo click en este link