EL GRAN SECRETO

La regla inesperada del matrimonio entre Stefi Roitman y Ricky Montaner para evitar las crisis

Stefi Roitman reveló un acuerdo concreto que estableció con su esposo, Ricky Montaner, para cuidar la conexión y minimizar los efectos de la distancia, especialmente en una relación marcada por agendas exigentes y viajes constantes.

Ricky Montaner y Stefi Roitman.La pareja reveló su regla de oro para evitar las crisisCréditos: Instagram
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El matrimonio entre Stefi Roitman y Ricky Montaner siempre estuvo expuesto a la vorágine de los viajes, los proyectos artísticos y la atención mediática. Esa combinación de agendas intensas y ausencias frecuentes podría poner a prueba a cualquiera. Sin embargo, en declaraciones recientes, Stefi reveló cuál es la estrategia que les permite mantener viva la relación: un pacto claro para que la distancia física no desgaste lo que construyeron juntos.

 

Según contó en Antes que Nadie, el programa de streaming de LUZU, junto a Ricky estipulan como "máximo de distancia, por el bien de la relación y de los individuos de la relación, 21 días de separación física".

 

Esa "regla de oro" funciona como un límite que buscan respetar siempre: un plazo máximo tras el cual procuran volver a coincidir, para cuidar la cercanía real entre ambos. Ya que, según aclaró, después de esas semanas, comienzan los roces: "Ya en el día 22, empezás como que ‘un malentendido’ o ‘no me respondiste’".

Ricky Montaner y Stefi Roitman

El punto de inflexión para establecer esa regla no fue arbitrario: llegó en un momento en que Stefi sintió la necesidad de reconectar con su individualidad y relanzar sus proyectos personales. Como ella misma recordó: "¿En qué momento él iba a esperar que yo le diga: ‘Mirá, mi amor, este año me voy a ir a vivir a Madrid?’. Crisis, charla con mi esposo. Mi amor, necesito salir a comerme el mundo de nuevo, porque me lo estaba comiendo, pero de un lugar más cómodo".

A pesar de admitir esa crisis, Stefi fue enfática al describir lo que siguen construyendo en pareja: "Lo que yo he creado con él es de las cosas que más orgullosa me hace sentir. En una pareja donde hay comunicación, hay respeto, admiración. Vamos a construir esto como dejando al otro también esa individualidad tan importante".

 

Además, reflexionó sobre lo valioso de conservar su esencia personal: "Yo soy una persona muy libre, soy una persona muy independiente desde siempre. Estoy materializando lo que me pide el alma. Y el apoyo es muy importante de una persona que amás".

Aquella decisión, reconocer que necesitaba su espacio y proponer un pacto concreto, terminó fortaleciendo la relación. Stefi aclaró también cómo manejan los tiempos cuando la distancia es inevitable: hacen videollamadas, se comunican constantemente y valoran los pequeños detalles del día a día. 

En definitiva, lo que la pareja define como su "secreto" no es un gesto dramático ni una solución milagrosa: es un acuerdo consciente de respeto mutuo, de valorar la individualidad y de poner un límite claro a la separación física. Esa "regla de oro", 21 días como máximo sin verse, surge de la honestidad, la comunicación y la elección diaria de estar juntos, incluso cuando el trabajo y la rutina conspiran para alejarlos.