Virginia Gallardo transita un nuevo capítulo en su carrera pública tras asumir como diputada por Corrientes en el Congreso de la Nación. Con un perfil construido durante años en los medios y realitys como el Bailando, su llegada al ámbito legislativo generó mucha polémica. En su visita al programa de María Belén Ludueña en El Trece, la reciente diputada ofreció su propia mirada sobre lo que fue su primera experiencia en el recinto y explicó la polémica que surgió a partir de una imagen manipulada con inteligencia artificial.
Durante la entrevista, Gallardo relató que el clima dentro del Congreso la tomó por sorpresa. "Mi vida no cambió tanto, ¿no me vieron en el Congreso el otro día? Una fiesta era", comentó entre risas, minimizando el cambio de contexto que implica pasar del mundo del espectáculo al político. Según recordó, ingresó con la intención de mostrarse seria y enfocada: "Entré seria, me dije ‘Virginia, comprometete’, estaba atenta y dejé el celular". Pero rápidamente, aseguró, se encontró con un ambiente desordenado: "Entré y era grito acá, grito allá, volaban cosas".
Esa percepción la llevó a trazar una comparación que no pasó inadvertida: "Sentí que era sapo de otro pozo y fue peor que el Bailando".
Gallardo señaló que su debut parlamentario coincidió con la primera sesión en la que todos los bloques estaban presentes, lo que, según su versión, generó un clima particularmente tenso. "Entré con expectativas, me dije ‘Virginia, ubicate’, pensando que iba a ser la que desentonara, y por el contrario, regia y espléndida", afirmó, aludiendo a que la sorpresa fue mayor al ver el comportamiento general dentro del recinto. "Era la primera vez que estábamos todos juntos en el recinto y mi primera experiencia. Era también la primera vez que estábamos con la oposición, así que podía pasar cualquier cosa", agregó.
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En paralelo, la diputada se refirió a la controversia generada por una fotografía que se viralizó en redes sociales, donde aparecía con una falda de lentejuelas y botas animal print. Gallardo sostuvo que la imagen había sido creada con inteligencia artificial para hacerla quedar fuera de lugar por su vestimenta. Para contrastarlo, mostró el look que, según explicó, llevó realmente: una blusa y un pantalón blanco, acompañados por sandalias plateadas con piedras.
Su testimonio buscó despejar dudas sobre su presentación en el recinto, aunque la polémica puso nuevamente en debate el cruce entre su figura mediática y su nuevo rol institucional.