Si hay algo que define a Nicole Neumann es su amor incondicional por los animales. La modelo y conductora ha sido una ferviente defensora de los derechos de los animales durante toda su vida, y su chacra Pachamama, ubicada en Los Cardales, es el reflejo perfecto de su compromiso con la causa.
Ubicada a más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, la chacra de Nicole alberga más de 20 perros rescatados, además de ovejas, caballos, ponys, gallinas y gansos. Pero su refugio no solo es un hogar para animales que han sido abandonados o maltratados, sino también un espacio donde la modelo y su familia pueden desconectarse del ritmo agitado de la ciudad y conectarse con la naturaleza.
El amor de Nicole por los animales no es algo nuevo. Desde pequeña, soñaba con tener un espacio donde pudiera rescatarlos y cuidarlos. "Cuando tenía diez años, y casi a escondidas, empecé a jugar al Loto y al Quini con una sola esperanza: ganar plata para comprar un campo donde refugiar a todos los animales abandonados que me cruzara en la vida", reveló en una entrevista con Revista Gente.
Ese sueño de la infancia finalmente se hizo realidad cuando, a los 19 años y tras haber trabajado un tiempo en Francia, pudo comprar Pachamama. Desde entonces, ha dedicado tiempo, esfuerzo y recursos para hacer de ese lugar un santuario en el que los animales pueden vivir en libertad y recibir los cuidados que necesitan.
Durante el fin de semana, Nicole suele visitar Pachamama y compartir en sus redes sociales momentos de su vida allí. Desde la cosecha de su huerta hasta la interacción con sus animales, la modelo disfruta cada instante en su refugio.
Uno de los protagonistas de sus publicaciones es Zeus, un potrillo que rescató en 2020. "¿Se acuerdan del potrillo rescatado de la yegua cartonera en 2020?", escribió junto a una imagen del caballo, evidenciando lo mucho que ha crecido y lo bien cuidado que está.
Pero Zeus no es el único animal que ha encontrado un hogar en la chacra. Entre los perros rescatados, hay varios que han sido encontrados en situaciones de abandono o maltrato. Además, en Pachamama conviven gallinas, caballos, ponys y gansos, todos en espacios amplios donde pueden pasear libremente.
Si bien los animales tienen corrales para su seguridad, cuentan con suficiente espacio para moverse con comodidad. "Es muy importante que los animales puedan vivir en libertad, pero también que tengan zonas seguras para evitar accidentes o que se escapen", ha explicado Nicole en más de una ocasión.
Además de ser un santuario para los animales, Pachamama es un espacio donde Nicole practica un estilo de vida ecológico y sostenible. En su huerta, cultiva distintas variedades de vegetales, como lechuga verde y morada, que cosecha para consumo propio.
Este amor por la naturaleza y la alimentación saludable también se lo inculca a sus hijas, con quienes comparte la experiencia de cuidar a los animales y trabajar en la huerta. "Desde chiquitas, les enseño la importancia de respetar y cuidar a los animales", ha contado en varias entrevistas.