Este primero de febrero, María Elena Walsh cumpliría 95 años. Esa artista infinita que logró que todas las tortugas se llamen Manuelita, la cantautora que nos regaló no una que "sepamos todos" sino muchisimas que sabemos todos. ¿Quién no cantó "me dijeron que en el Reino del Revés", se divirtió con "una vaca en la Quebrada de Humahuaca", tarareó "estamos invitados a tomar el té" o peló una batata mientras repetía "estaba la reina Batata"? Entre las personas que la recordaron está otro artista infinito, Jairo.
“Mis ganas de verte son como un racimo de uvas celestes. Mis ganas son como el brillo de la manzana. Son como gotas de rocío que una por una forman un río. Son como lágrimas sin llorar que en mis adentros alzan un mar”. Así termina una carta que María Elena Walsh me envió después de que festejáramos su cumpleaños número 44 en París. La foto es de entonces. Hoy ella hubiera cumplido 95. Ya no está aquí, pero mis ganas de verla siguen intactas. Son, como decía ella, “Tristes y altivas como un león”, escribió Jairo en sus redes para recordar a la mágica cantautora. PRONTO se comunicó con Jairo que está dedicado a la grabación de “50Años de música Vol. 2”, pero que con su humanidad habitual, puso en pausa su actividad para narrar el origen de esa foto y de su amistad con María Elena.
"A María Elena la conocí en Buenos Aires en el año 1972. A pesar de que acababa de componer “Como la cigarra”, en ese tiempo ella estaba descontenta con su situación y planeaba viajar a España. Entonces quedamos en vernos allá, porque hacía dos años que yo vivía en Madrid. Fue justamente ahí donde nació nuestra amistad. Nos veíamos con frecuencia y escribimos varias canciones juntos. Entre ellas, “El valle y el volcán”, que fue mi primer éxito discográfico en la Argentina", comenzó su relato. "En 1974 pasó su cumpleaños en París, una ciudad que conocía muy bien desde la época en la que trabajó allí con Leda Valladares. Eso fue antes de las canciones infantiles y formaban el dúo Leda y María. Yo fui a festejar aquel cumpleaños con ella en 1974. Era la primera vez que Teresa y yo íbamos a París, porque nuestra ciudad preferida hasta entonces era Londres.
Ella se hospedaba en lo de Pepe Fernández, un todo terreno de la cultura a quien ella conocía desde la adolescencia de ambos en Ramos Mejía. En su primer disco para adultos le dedicó un tema “Zamba para Pepe”, que en su estribillo dice:
“Cuando un amigo se va
Nadie nos devolverá
Todo el corazón que le prestamos
Tanta compartida soledad.
Un amigo nuevo no es lo mismo, nos quiere por la mitad”
La noche del cumple, Pepe invitó a Julio Cortázar y de ese día es la fotografía que acompaña mi posteo en Instagram", le reveló a PRONTO.
Esa foto además se tomó el día que María Elena Walsh le cumplió "el sueño del pibe" a Jairo. "En aquellos tiempos yo era muy fan de Julio Cortázar y me pasaba todo el día hablando de él. Caminaba por Paris buscando las calles por las que habían andado los personajes de ‘Rayuela’, para ver si lo encontraba. Era una especie de locura juvenil, algo así como buscar una aguja en un pajar. En esa fiesta de cumpleaños éramos siete u ocho y en un momento tocan el timbre y me mandan a abrir la puerta. ¡Casi me caigo de espaldas cuando lo vi a Cortázar! Tenía una figura muy imponente y por la sorpresa empecé a retroceder. Después le tuvieron que explicar por qué había reaccionado de esa manera”.
https://www.youtube.com/watch?v=W4ac1Upa36o
Jairo y María Elena hicieron una docena de temas que cantó ella cantó él. El más conocido es ‘El valle y el volcán’. También grabó ‘Canciones para mirar’, un disco con 15 temas suyos. Pero sin duda el que quedó en la memoria de todos y todavía emociona es "Venceremos". En 1983 volvió a la Argentina para vivir la vuelta de la democracia. Apenas llegó coincidió en un programa de TV con Raúl Alfonsín, a quien había conocido seis meses antes en Paris. Alfonsín lo invitó a participar en el cierre de su campaña, en el Obelisco y Jairo aceptó.
Según contó después se puso a pensar ¿qué se canta en un acto político? "Llamé a María Elena, que siempre fue una buena consejera, y quedamos en que apenas se nos ocurriera algo nos íbamos a comunicar. De repente se me cruzó una versión increíble que ella había hecho de ‘Venceremos’, una marcha del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Marqué su número para contarle y cuando atendió me dijo ‘Venceremos’. Esa fue la demostración más cabal de la gran conexión que teníamos”. Hoy María Elena ya no nos regala esas canciones que nos ayudan a "correr hacia el mar vistiéndonos de sol", pero Jairo con su voz nos recuerda que la Walsh es "la eternidad para cantar y derrotar al tiempo".