Débora Plager, reconocida periodista, no solo ha construido una sólida trayectoria profesional, sino también una familia ensamblada en la que sus hijos mellizos, de 23 años, crecieron sin la presencia activa de su padre biológico debido a una enfermedad de larga data. En una reciente entrevista con La Nación, abrió su corazón para hablar de este desafío y cómo logró sostener el vínculo familiar a pesar de las dificultades.
“El padre de mis hijos está internado desde hace mucho tiempo. No pudo recuperarse de una condición que combinó lo psíquico con lo físico, con una salud muy deteriorada. Ahí estoy siempre para sostener a mis hijos y que no pierdan esa relación con su papá, aunque él se enfermó cuando eran muy chiquitos”, contó la periodista.
Plager, que hoy comparte su vida con el periodista José Luis Pagano, encontró en su familia un sostén fundamental. Con él, formó una convivencia en la que sus dos hijos varones se integraron con las hijas de su esposo, de 23 y 21 años, logrando un fuerte lazo entre ellos. “Aunque no lo sean sanguíneamente, se tratan y se quieren como hermanos. Así se sienten. Haber construido ese vínculo fraternal creo que es el mayor mérito que hemos tenido”, expresó.
Sobre cómo fue afrontar la crianza sin una figura paterna activa, reflexionó: “Uno se va acostumbrando a las realidades que le tocan. Pasaron tantos años que lo naturalicé. A mis hijos les tocó un papá enfermo que no pudo ejercer su rol por sus propias limitaciones, pero ahí estuvieron mi actual marido, mi padre como abuelo y mi hermano como tío. Tengo una familia que sostuvo”.
Más allá de su imagen pública como periodista de firme carácter, Plager se define en su hogar como una persona diferente: “En mi casa trato de no ser Débora Plager”. Así, demuestra que, más allá del éxito profesional, su mayor logro es haber construido una familia sólida en medio de las adversidades.