Ángel Di María es uno de los jugadores más queridos por los fanáticos de la Selección Argentina, pero detrás de su éxito en las canchas hay una historia de amor y lucha junto a su esposa, Jorgelina Cardoso. Ambos han superado muchos obstáculos, desde los desafíos personales hasta las duras pruebas que la vida les ha presentado, sobre todo en el plano familiar. Recordemos aquellos momentos inolvidables de la final del Mundial Qatar 2022, donde vimos a Di María, con lágrimas en los ojos, abrazar la Copa del Mundo. Sin embargo, esa victoria no solo fue el resultado de su esfuerzo, sino también de la fuerza inquebrantable de su familia, que siempre estuvo a su lado.
La vida de Di María y Cardoso no fue un camino fácil. Jorgelina estuvo ahí para él en los momentos más difíciles, cuando su marido luchaba por recuperar su nivel físico tras numerosas lesiones, o cuando la adversidad lo rodeaba. Incluso cuando los medios de comunicación se ensañaron con él, cuestionando su capacidad y su deseo de triunfar con la Selección, Jorgelina no dudó en salir a defenderlo, demostrando el amor y la admiración que siente por su compañero de vida.
La historia de su relación comenzó en 2009, cuando se conocieron gracias a una prima de Di María. Él ya vivía en Europa, despegando su carrera futbolística, mientras que ella se encontraba en Argentina. A pesar de la distancia, comenzaron a hablar por correo electrónico y luego por chats, y la conexión entre ambos fue tan fuerte que Jorgelina no dudó en mudarse a Madrid para estar junto a él. Desde ese momento, no se separaron más. En 2011, se casaron en la Catedral de Rosario, rodeados de amigos y familiares. La fiesta estuvo a cargo de Claudia Villafañe, y el amor entre ambos quedó sellado en ese día tan especial.
Como padres, enfrentaron uno de los momentos más difíciles de sus vidas: la prematura llegada de su hija Mía en 2013. La bebé tuvo que pasar varios meses en neonatología, lo que fue un desafío tanto para Ángel como para Jorgelina. Sin embargo, con el tiempo y gracias al tratamiento adecuado, Mía se recuperó, y los padres pudieron llevarla a su hogar. Cuatro años después, nació Pía, la segunda hija de la pareja, en un excelente momento profesional de Di María, quien brillaba en el París Saint Germain.
A pesar de las dificultades y las críticas que Di María recibió durante su carrera, su esposa siempre estuvo a su lado, apoyándolo en todo momento. Las heridas que el futbolista sufrió, tanto físicas como emocionales, fueron muchas, pero con la fuerza de su familia logró superar todo. Y hoy, con el final de su ciclo en la Selección Argentina próximo a llegar en la Copa América 2024, su historia de superación y amor sigue siendo un ejemplo para todos.