ENOJADO CON UNA Y FELIZ CON LA OTRA

Miguel Romano contó los millonarios regalos que recibió, lanzó una letal crítica a Susana y le agradeció a Moria

A los 90 años y transitando el duelo por la pérdida de su esposa, el famoso estilista no ahorró dardos a la diva de los teléfonos mientras reconoció la lealtad de Moria. Su desconcido vínculo con Cristina Kirchner.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

El 28 de junio pasado, Miguel Romano atravesó un dolor desgarrador. Mercedes López Paredes, su esposa y compañera por más de sesenta años, falleció después de batallar contra diversos problemas de salud. La ausencia de 'Meme', como la llamaban, su compañera por más de 60 años provocó una tristeza inmensa en la vida del estilista de la que todavía no se recupera. Con 90 años le alquiló su historico local a Cristian Rey, pero conserva un sector donde todavía trabaja. Mientras lidia con el duelo por la pérdida de Meme reconoce la compañía de Moria y desliza su desilusión con Susana.

Acostumbrado a tratar con grandes estrellas, Romano aseguró que "La única que es divina es Moria. La amo. El día que falleció mi mujer estuvo todo el tiempo a mi lado. No se movió. Ella me consolaba. Fue un amor cómo se comportó. La llevo en mi corazón porque en ese momento necesitaba agarrarme de alguien, y la tuve a ella. Según aseguró en una entrevista con la revista Gente, "Ella estuvo muy presente cuando pasó lo de mi esposa. Una de las anécdotas que tengo con su familia es cuando fui a peinar a Sofía Gala para sus 15 años. Le pregunté cómo quería el peinado y me dijo que hiciera lo que quiera porque yo era un grande. La dejé hermosa... Mirá de que época te hablo. Hoy ya es una adulta con un hijo, y acá sigo yo".

Romano y Moria en el local del estilista (Instagram)

"Quiero mucho a Nacha Guevara y a Graciela Borges. Le agradezco a Amalita Fortabat, a la señora Herrera de Noble y a Inés de la Fuente. A Fortabat le rezaré toda la vida porque viaje por el mundo con su avión privado. Era tremendo. En ese tiempo casi vivía con ella porque quería una exclusividad: ya ni podía trabajar. Un día me llamó porque se enteró de que estaba armándome una quinta y me preguntó qué me faltaba. Le dije que me faltaba mucho porque recién comenzaba. “Vaya y elija la pileta más linda que encuentre”, fue su frase. Así pude armarme una casa maravillosa. Me regaló cuadros invaluables de artistas como Benito Quinquela Martín. Después de vivir con Amalita y con Herrera de Noble, no nada que lo supere. Ernestina se compraba de a cuarenta pelucas; me daba los cheques en blanco para que los llene. Son gente que Dios me mandó. Por eso tengo lo que tengo. Las de ahora son unas ratas al lado de esta gente", le contó a Leandro Mazza, el periodista que lo entrevistó.

Romano junto a Graciela Borges y Susana Giménez (Instagram)

Romano aseguró que "Los presidentes siempre me llamaban" y lanzó un dato poco conocido "La última fue Cristina Fernández, un empleado mío vivió para ella. Pero yo no quise saber nada. Fue muy correcta conmigo". Para finalizar lanzó una irónica respuesta sobre su clienta más famosa, Susana Giménez. "No quiero hablar de ella. Está viviendo en Uruguay, no voy a ir allá a peinarla. Me mandó a descansar y estoy descansando. Nada más. Eso es lo que me dijo. La peiné durante 54 años. Una vida. Cuando nos despedimos me dio unos pesos (lanza una risa irónica) y me mandó a descansar en la casa hermosa que tengo. Dejémoslo acá".

Junto a Susana peina´ndola dentro del motor home que utilizo´ Madonna para la produccio´n de su libro “Sex” en Miami Beach. (Instagram)