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Beatriz Salomón: la historia de adopción de sus hijas a las que casi pierde por un escándalo mediático

La actriz estaba en pleno proceso de vinculación con su hija mejor, cuando una cámara oculta hizo que todo estallara por los aires.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Las graves acusaciones que Viviana Canosa hizo en televisión sobre Lizy Tagliani  provocaron que la Justicia de familia le pusiera un freno al proceso de adopción del menor que tenía a cargo la conductora de La Peña. Lizy estaba esperando para esta semana la resolución para que el niño tuviera su apellido y ahora deberá esperar un poco más. Esta situación recordó las dificultades que atravesó Beatriz Salomón cuando en pleno proceso para adoptar a sus hijas, Noelia y Bettina, una cámara oculta a su pareja, el cirujano Alberto Ferriols puso en peligro la vinculación.

Beatriz Salomón en una nota en Pronto

Corría el año 2004 y Beatriz transitaba un buen momento profesional y personal. Luego del terrible dolor que le provocó la muerte de Alberto Olmedo había logrado rearmar su vida. Trabajaba en teatro y estaba casada desde hacía cinco años con Ferriols. La imposibilidad biológica de concebir no le iba a impedir ser mamá. Comenzó los trámites para ser mamá por adopción y no se rindió ante las trabas burocráticas.

El camino fue complicado y duró dos años. "El legajo se presenta en distintos juzgados de todo el país. Tenés que recorrer muchos lugares y después ir llamando para ver como va todo", contaba en Pronto en una entrevista en mayo del 2002. "Llegó un punto en que yo estaba con una depresión terrible. Cuando me dijeron que nos iban a entregar a la beba la alegría fue tremenda. Me reía y lloraba a la vez."

Noelia llegó a su vida con apenas un mes "Yo cuando le hablo le digo que soy su mamá del corazón. Adoptar es común. Tenés el ejemplo de Jorge Rial que está encantado con sus hijas", afirmaba en Pronto y contaba cómo seguía el proceso "Cuando te entregan a la criatura la tenés seis meses en guarda y después te dan la adopción definitiva. La jueza te entrega los papeles y ahi le podés poner el apellido". Fascinada con su hija, Salomón contaba que quería estar siempre con ella y que solo deseaba que fuera feliz.

En junio de 2002 vivió un hecho delictivo que la aterrorizó. Su marido llevó a su hija a jugar a una plaza y tres chicos bien vestidos le robaron el reloj mientras le apuntaban a la cabeza de la beba que tenía un año y cuatro meses. "Gracias a Dios no sabía lo que pasaba así que no le quedará ningún trauma", afirmaba Beatriz en Pronto con alivio.

Ferriols y Salomon en una nota en Pronto en junio de 2002

Al tiempo, Salomon decidió ser mamá otra vez y al hogar que compartía con Noelia y Ferriols llegó Bettina. Otra vez Beatriz mostraba su felicidad en Pronto en una entrevista de septiembre de 2004. "Me hacen de goma, no me queda tiempo para nada. Pero me alcanza con mirar sus ojos llenos de amor y me siento la mujer más feliz del mundo", contaba pero advertía que para que el juez le diera la guarda definitiva faltaba un poco. "Estoy muy ansiosa. Pero sé que vamos a obtenerla, y así poder bautizarla y darle nuestro nombre y apellido. Ese, tal como me pasó con Noelia, será el día más feliz de mi vida".

En eso estaba cuando unos días después junto a su pareja fueron invitados a participar del programa “Intrusos de noche”, un ciclo conducido por Jorge Rial y Luis Ventura. En vivo sentada en el living, Salomón vio un informe del ciclo "Punto doc" donde una cámara oculta mostraba a Ferriols en su consultorio ofreciendo su servicio de cirujano estético a una travesti a cambio de recibir sus favores sexuales.

Salomón el día de su casamiento con Ferriols

El escándalo estalló con efectos devastadores. Salomón se separó de inmediato de su marido mientras los programas y las revistas de época no dejaban de dedicarle espacio a lo que había sucedido. A ella la angustia más profunda no se la generaba ese matrimonio que estalló por los aires, tampoco el escándalo o el morbo mediático sino el temor de perder a una de sus hijas. En medio del trámite por la adopción plena de Bettina, ahora se la podían quitar.

Salomón se sobrepuso. La Justicia comprobó que era una madraza y logró la tenencia de Bettina pero su vida nunca más volvió a ser igual. Reclamó, pidió trabajo, peleó manutención, contó su situación ante quien quisiera escucharla y jamás se rindió. Sus hijas fueron su sostén y fortaleza. "Con Noelia y Bettina somos muy compinches. Vamos las tres juntas para todos lados. Ahora se han mimetizado bastante conmigo; me doy cuenta en sus looks, en sus vestimentas y el maquillaje. ¡Me encanta que sean coquetas! Cuando puedo les remarco (tal vez está mal) que yo estoy criando dos prin-ce-sas. Me costó, y me cuesta mucho, criarlas. Quiero que sean dos mujeres divinas y encuentren dos maridos maravillosos. Que no se equivoquen como yo".

El 15 de junio de 2019, Beatriz Salomón murió a los 65 años en el Hospital Fernández, dónde había pasado sus últimos días luchando contra el cáncer de colon. "Vivió triste toda su vida con esa cámara oculta" contó Betina días después. "Nosotras éramos bebé, por esa cámara oculta casi pierden la adopción de nosotras. Estaba muy dolida por lo que pasó, fue una humillación pública".

Pese al dolor y a la injusticia por lo vivido, Salomón supo no rendirse porque como ella misma contaba "me alcanza con mirar a estas dos criaturas con sus ojitos llenos de amor, para sentirme la mujer más feliz del mundo".