Kala Bidner tiene 20 años, lanzó su propio EP y ya brilló en red carpets internacionales. Hija de Guadalupe Martínez Uría, la recordada actriz de novelas como Clave de sol y Chiquititas, construyó una carrera artística con identidad propia, una voz muy personal y un vínculo inquebrantable con su madre, que también es su representante.
Desde muy chica mostró inclinación por el canto y a los 9 años tuvo su gran debut cuando Franco de Vita la eligió para interpretar Tan sólo tú en el Luna Park.
A partir de ahí, no paró. Compuso sus propias canciones desde la adolescencia y logró emocionar a todos en el amistoso Argentina vs. Estonia en Pamplona, cuando cantó el himno nacional frente a Lionel Messi y toda la Selección.
“Me encanta empoderar a las chicas con mis canciones”, asegura Kala, que divide su tiempo entre Buenos Aires y Miami. Allí viaja seguido para grabar en estudios y seguir abriéndose camino en el género urbano-pop, mientras estudia Comercialización.
Su nuevo EP, Trofeo, reúne tres temas que hablan del amor, el desamor y las relaciones desde una mirada femenina y honesta.
Detrás de su carrera hay una figura clave: su mamá. “Es una mezcla de todo. A veces discutimos por cosas de trabajo y después estamos en casa cenando como si nada. Pero nadie me cuida más que ella. Tiene una visión increíble y confío ciegamente”, reconoce la cantante, que aprendió a manejar la exposición con los consejos de Guadalupe, quien vivió el fenómeno de la fama en los 80 y 90.
Kala sueña con hacer feats con Karol G, Emilia y Tini, a quien admira desde chica. Dice que su música es “auténtica, versátil y emocional”, y que quiere que las chicas que la escuchen se sientan más fuertes. Mientras tanto, sigue abriéndose paso con talento, carisma y el apoyo incondicional de su “momanager”.