A los 52 años, Rodrigo Lussich se encuentra en un momento de revisión y deseo de expansión personal y profesional. En una entrevista reciente con Revista GENTE, el conductor y periodista habló con sinceridad sobre sus ganas de cerrar etapas, asumir nuevos desafíos y hasta de mudarse fuera del país si se presenta la oportunidad adecuada.
“Sí, varios. Creo que uno sin eso uno no puede estar, malo sería que no los tenga. Tengo curiosidades, esto de hacer nuevos espacios como conductor o probarme en otros géneros. Creo que en algún momento voy a dejar el chimento en la tele, voy a darle paso a que se den otras cosas, arriesgándome a que sucedan o no sucedan. Creo que en algún momento voy a cerrar esa etapa. Tengo el sueño de vivir afuera en algún momento, me gustaría probarme en otros lugares”, confesó Lussich al ser consultado sobre sus sueños pendientes.
El conductor de Socios del espectáculo aseguró que, si se concreta una propuesta, no dudaría en aceptar el desafío de cambiar de país y seguir haciendo lo que ama. “Sí, haciendo humor, teatro, televisión… Digo, laburando, no me iría de mochilero a los 52 años, pero me iría si tuviera una posibilidad, aunque sea, hay que ir a probar tres meses. Lo haría, me tienta”, reveló.
Además, reflexionó sobre el contexto actual de la Argentina y cómo su historia personal influye en su mirada. “Más allá de que hoy Argentina está pasando un momento muy difícil y no está lindo para vivir acá, y yo, al ser uruguayo y haber tenido una vida tan nómade de chico, me permite tener menos esta cosa de las raíces…”, explicó.
Cuando le preguntaron si evaluaba regresar a Uruguay, fue honesto pero abierto a otras opciones: “No sé, tal vez sí viviría en Europa, eso es algo que está ahí. Yo siento que ahora empieza la tercera etapa de la vida, los próximos 20 años, si son de vida útil profesional, me gustaría poderlos transitar con cosas nuevas, producto de las cosas que tenga ganas. Me parece que teniendo en cuenta que puedo parecer un poco menos de años de los que tengo, que es una ayuda porque uno labura con la cara. Hay expectativas de ampliar horizontes físicos y creativos, y ver para dónde me lleva, transitar nuevos caminos, tengo muchas expectativas con eso”.