MUY SINCERO

Nicolás Repetto, su dura experiencia como alumno pupilo y el recuerdo de Gerardo Rozin

El conductor compartió recuerdos de su infancia y de cómo acompañó al periodista rosarino en la enfermedad que le provocó la muerte.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

"No hay persona menor de cuarenta años que sepa quién soy", asegura Nicolás Repetto con algo de razón. Alejado de la televisión, sin presencia en redes ni en streaming, el conductor hoy disfruta de caminar por la calle sin que lo reconozcan. Pero a mediados de los 80 y los 90, su nombre estaba asociado a los ciclos más exitosos y creativos de la televisión, pero para él "el traje de la fama era algo muy incómodo". Alejado del foco mediático se sinceró sobre dos momentos no tan conocidos de su vida: su infancia como alumno pupilo y su amistad con Gerardo Rozín, que fue el productor periodístico de "Sábado Bus".

Nicolás Repetto se prueba el traje de director en "Sala de espera" (Instagram)

"Esta semana murió Marta Repetto, la mujer con la que mi papá estuvo casi toda su vida, una divina total. Conmigo se portó bárbaro. Estuve pupilo hasta los doce años y luego me fui a vivir con ella y mi viejo, luego fueron naciendo mis hermanos Andrés, Inés y Ana. la verdad es que Marta se portó muy bien conmigo, a pesar que no era mi mamá", contó Repetto en una entrevista en La Nación. Fue entonces que reveló que fue alumno pupilo en el colegio Euskal Echea de Lavallol pero que no lo padeció "Estaba cómodo, me había adaptado bien al sistema de pupilaje, era un lugar confortable".

Nicolás Repetto y su mujer, Florencia Raggi (Instagram)

Pese a que no guarda malos recuerdos asegura que en ese tiempo no era un chico rebelde. "Andá a ser rebelde con un cura franciscano, no era nada rebelde. Eran muy estrictos. Era la época de los sopapos; si te portabas mal, pasabas parte de la noche de rodillas", le aseguró al periodista Pablo Mascareño y con naturalidad reconoció que llegaron a pegarle. "Sí, volaban los sopapos, eran moneda corriente. Se lo decís a alguien de veinte años y no te cree. En esa época, primero te pegaba el de Geografía, luego el de Gimnasia y, cuando llegabas al dormitorio, te pegaba el cura. Te podía pegar el padre de un amigo, era así en esa época".

El conductor también contó cómo atravesó la enfermedad y muerte de Gerardo Rozín. "Lo viví con mucha pena, era un tipo divino y nos queríamos mucho. Seguíamos en contacto. Me confesó que yo fui uno de los pocos a los que les contó sobre su enfermedad ni bien se le declaró", reveló que durante su convalecencia intentó acompañarlo "yo vivía en Uruguay, pero teníamos una comunicación permanente, acompañando esa incertidumbre que él tenía sobre lo que le iba pasando".

Sobre cómo vivió Rozin el proceso que lo atravesaba afirmó que "Me contaba que tenía miedo, pero, para la gravedad de la situación, lo veía muy entero, incluso dejó todas sus cosas organizadas. Estaba muy consciente que le había llegado el turno, como también llegará el mío y el de todos. Sabemos que es así".