Por primera vez desde que están juntos, la China Suárez decidió viajar con sus tres hijos a Turquía para acompañar a Mauro Icardi en sus compromisos con el Galatasaray. Esto marcó un antes y un después en la pareja ya que es una manera de formalizar que ahora es ella la que asume el rol que antes ocupaba Wanda Nara.
Como se trataba de un viaje extenso y familiar, se instalaron en la casa que Mauro Icardi tiene en ese país y al parecer, el ensamble familiar se viene dando a la perfección. Justamente uno de los temas que más repercusión tuvo en las redes fue que a la hija mayor de la China no se la vería demasiado a gusto en los videos que se registraron dentro del estadio, pero al parecer nada tendría que ver con su vínculo con el novio de su mamá.
Para demostrarlo, la China subió a sus redes sociales, varias imágenes de su novio jugando en la pileta con Amancio, Magnolia y Rufina. Los dos primeros, por ser quizás los más chiquitos, estaban más apegados al futbolista mientras que la mayor le daba más espacio, alentando desde el borde.