Lara Bernasconi, reconocida exmodelo argentina, sorprendió con un estremecedor testimonio sobre un hecho que la marcó profundamente como madre. En una entrevista íntima con Tatiana Schapiro para Infobae, Bernasconi relató el accidente que sufrió su hijo Iñaki cuando tenía tan solo un año y siete meses: una caída desde el balcón de su casa que, por fortuna, no tuvo consecuencias graves, aunque sí dejó una huella imborrable en su memoria.
El episodio ocurrió una tarde común y corriente mientras se encontraban en el balcón de su habitación. Lara Bernasconi se encontraba regando unas plantas cuando, en un instante de distracción al mover una silla, su hijo logró treparse a la baranda. “Cuando me di vuelta, ya se estaba cayendo”, recordó con la voz quebrada. El pequeño cayó desde el primer piso, una altura de aproximadamente cuatro metros, ante la mirada atónita de su madre.
Lo que siguió fue un momento de desesperación y angustia. Lara Bernasconi bajó corriendo, gritando, temiendo lo peor. Sin embargo, al llegar al lugar, se encontró con una escena inesperada: Iñaki estaba de pie, llorando, pero sin heridas visibles. “No lo podía creer”, confesó, aún emocionada al rememorar ese instante que le pareció un verdadero milagro.
Sin perder tiempo, lo llevó inmediatamente al Hospital Austral, donde los médicos lo revisaron completamente. El diagnóstico fue tan sorprendente como el momento: no presentaba ninguna lesión. “No tenía nada. Fue un milagro”, afirmó Lara Bernasconi, aún conmovida por la forma en que todo terminó. Sin embargo, el miedo persistió durante meses. A pesar del alivio, el temor a secuelas internas la acompañó durante mucho tiempo.
Este hecho también la conectó con su costado más espiritual. Lara no duda en interpretar la supervivencia de su hijo como una señal del más allá. “Estoy segura de que lo agarró mi papá. Y la Virgen. Creo mucho en esas señales. Me pasa seguido que, cuando estoy mal, algo me recuerda a él”, expresó, dejando entrever la profunda conexión emocional con su padre fallecido.
Por último, la exmodelo habló del sentimiento de culpa que la invadió después del accidente. Aunque fue solo un segundo de distracción, ese instante le hizo imaginar lo peor. “No me lo hubiera perdonado nunca si algo le pasaba”, confesó. El hecho cambió su forma de vivir la maternidad, haciéndola más consciente de lo imprevisible que puede ser la vida. Hoy, Lara disfruta de su familia junto a Federico Álvarez Castillo, con quien comparte una historia de amor desde 2015, y con quien formó un sólido vínculo que la sostiene en los momentos más difíciles.