Aunque mantiene un perfil discreto en los medios de comunicación, Juliana Awada ha sabido construir un espacio propio en Instagram, donde muestra retazos de su vida cotidiana y su forma de entender la moda. Esta vez, la ex primera dama volvió a captar la atención de sus seguidores al compartir su propuesta para entrenar sin perder ese sello de elegancia que la caracteriza. Con una combinación sencilla pero sofisticada, dejó claro que el deporte también puede ser una oportunidad para verse bien.
El equilibrio entre actividad física y bienestar personal es uno de los pilares que Juliana Awada transmite en cada publicación. En su cuenta suele mostrar recetas livianas, frutas y verduras cosechadas de su propia huerta y momentos de lectura que complementan su rutina. Pero es el deporte el que ocupa un lugar destacado en su agenda diaria. Ya sea a través de pilates, caminatas o deportes en equipo, Awada hace de la actividad física un hábito innegociable, incluso en invierno, cuando las bajas temperaturas no frenan su constancia.
Recientemente, la empresaria textil compartió una postal que la muestra disfrutando de un plan que combina deporte, amistad y estilo. Se trata de una jornada de tenis con amigas, que definió como “el mejor plan” para compartir una tarde diferente. Fiel a su estilo, eligió un conjunto sport chic que no pasó desapercibido: una remera negra de mangas tres cuartos, una falda plisada a tono y zapatillas blancas con detalles en negro que aportan contraste sin romper la armonía del look.
El atuendo se completó con una visera negra, accesorio que además de protegerla del sol suma un toque moderno y funcional. El cabello recogido, como detalle final, refuerza esa imagen de naturalidad y prolijidad que define su impronta. La imagen, raqueta en mano y sonrisa cómplice, muestra que para Juliana Awada la elegancia no está reñida con la comodidad ni con la diversión.
Su apuesta por la moda deportiva no es nueva. Desde hace tiempo, la esposa de Mauricio Macri muestra looks que combinan lo urbano con lo deportivo, alineándose con la tendencia atleisure que gana cada vez más adeptos. Esta forma de vestir permite salir del gimnasio y pasar a un café o un encuentro con amigos sin necesidad de cambiarse, logrando un equilibrio entre funcionalidad y estilo.
A sus 51 años, Juliana Awada demuestra que entrenar puede ser también un momento para expresar personalidad y buen gusto. Sus elecciones, lejos de ser extravagantes, se apoyan en prendas básicas, colores neutros y accesorios simples que elevan cualquier conjunto. Con cada aparición, confirma que la clave está en los detalles y en la actitud: disfrutar de la vida activa sin descuidar nunca el toque chic que la define.