Graciela Alfano volvió a dejar en claro que su conexión con el placer no tiene edad ni prejuicios. Durante su participación en Puro Show, el ciclo de El Trece conducido por Matías Vázquez y Pampito, la exvedette habló sin filtros sobre la forma en que mujeres y hombres viven la sexualidad, y terminó revelando una vivencia tan inesperada como reveladora.
“La mujer siente. Yo tuve el mejor sexo del planeta un día que fui a que me hagan un masaje tántrico”, arrancó, mientras los panelistas la escuchaban entre la sorpresa y la curiosidad. Con su estilo narrativo único, la artista reconstruyó aquel encuentro que, según explicó, fue tan intenso que la descolocó por completo.
“Un pibe que ni siquiera… yo jamás me hubiera imaginado que podía tener nada… me empezó a tocar los puntos, me relajó, me hacía soplar, me decía ‘largá el aire’, y de pronto viene y el contacto acá (señala su cabeza), yo creo que fue una mezcla de sonido y contacto, me hizo algo en el oído y yo me prendí como una fiera”, relató entre risas. “No sé qué me pasó, no sé la edad que tenía, no sé ni el sexo que tenía… se llamaba Fabián, lo reverencio”, agregó, sin filtro.
La anécdota dejó al estudio sin palabras. Fernanda Iglesias quiso saber más detalles sobre cómo y dónde había ocurrido todo, pero Graciela, con picardía, fue tan sugestiva como evasiva: “Bueno, no te puedo contar dónde fue. Ahí terminó el masaje que lo pagué. Es decir, soy muy práctica, pero después sí: el mejor sexo de mi vida lo tuve con este muchacho que ni lo conocía”.
Siempre reflexiva, Alfano aprovechó para compartir una mirada más profunda sobre los vínculos y las emociones. “El sexo puro y el amor platónico, donde vos te podés enamorar de alguien y ni siquiera te va bien sexualmente, puede pasar. Hay un millón de posibilidades, entonces tengamos la oportunidad de sentir lo que tenemos ganas”, expresó. Y como broche final, dejó en claro que algunos momentos son tan especiales que merecen quedar en el pasado. “No volví a verlo porque me pareció tan maravilloso lo que nos había pasado que algunas cosas tienen que quedar ahí”, cerró con total honestidad.