ENTREVISTA A FONDO

Pablo Turturiello la rompe en La Sirenita y está de novio con Fer Dente: "Siento que soy mejor persona cuando estoy motivado"

El actor, cantante y bailarín uruguayo tiene 26 años y un interesante recorrido en el teatro y la tele. De novio con Fernando Dente, cuenta por qué no conviven y cómo es trabajar en la calle Corrientes en la vereda de en frente.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Viene de una seguidilla de musicales sin parar: Rent, Heathers y ahora es el príncipe Eric en La Sirenita, que se presenta en el Teatro Gran Rex y donde lo acompaña un elenco de lujo: Osvaldo Laport, José María Listorti, Evelyn Botto y Albana Fuentes como Ariel. A los 26 años, Pablo Turturiello disfruta de este gran presente y cuenta: “Hasta agosto no paramos. La temporada no es tan larga pero sí muy intensa. Estoy igualmente de agradecido que cansado, en partes iguales. La obra es muy exigente y es un trabajo literalmente de atleta por todo lo que demanda para nosotros estar en forma y poder cumplir con toda esta exigencia”.

Pablo Turturiello

-¿Tanta demanda física tiene?

-¡Sí! No paramos, vamos, venimos, cantamos, bailamos, nos colgamos con arneses. Igual toda esa demanda es equitativamente proporcional a la cantidad de disfrute que estamos teniendo por hacerla y por la repercusión del público. Creo que la gente está muy contenta y es lo que queríamos, que sea una obra y un proyecto teatral que movilice al público. Es lo que está pasando.

-Igual vos estás entrenado; venís de una seguidilla sin parar en teatro.

-Sí: fueron años de muchos musicales, que es uno de los géneros que más me gusta hacer, así que estoy muy contento. Antes de La Sirenita hice Rent y Heathers, donde fui parte del elenco. Rent fue mi primer protagónico en la calle Corrientes y me encantó hacerlo.

-¿Es mucha más presión cuando sos cabeza de equipo?

-Siento que en cualquier rol que estés ocupando dentro de un equipo teatral, o por lo menos yo siempre me lo tomé así, siempre es la misma responsabilidad. Te hablaría más de responsabilidad que de presión. Simplemente lo que cambia es que cuando sos cabeza de compañía tenés un poquito más de trabajo extra de hacer prensa o algunas otras cosas para mover más la obra. Sea cual fuere el lugar que esté ocupando, siempre me lo tomé con mucha responsabilidad y seriedad a mi trabajo.

Pablo Turturiello

-¿Para Eric tuviste que audicionar?

-Para serte sincero, las audiciones que tuve para musicales, comparadas al audiovisual, siempre fueron más largas o con más cantidad de llamados que para la tele. En los musicales generalmente hay mucha exigencia y son muchos días seguidos de prueba, donde te toman mucho el material. Pero en este caso, el de Eric, fue solo una audición de una mañana, en la que hice un monólogo y canté dos canciones de las que hoy en día canto. Lo que fue largo fue el proceso de espera.

-¿Sí?

-Sí, hasta que me lo confirmaron. Lo bueno es que fue solamente una instancia de audición, que también en cierta parte se disfruta. Fue una audición cerrada, en la que llamaban directamente a actores puntuales.

-¿Habías visto la película de La Sirenita?

-Sí, varias veces porque la peli me encanta y sobre todo soy muy fanático de los musicales. Soy como muy fan de estudiar todos los tipos musicales y conocer todos los musicales. En el caso de La Sirenita, la versión musical tiene canciones nuevas y está adaptada para el escenario, entonces la tenía bastante estudiada y sabida. De hecho, la canción que hoy en día canto en el Gran Rex para tres mil personas por función, es la primera canción que aprendí en una clase de canto cuando tenía 11 años.

Pablo Turturiello en La Sirenita

-¿En tu Uruguay natal?

-Claro, en Montevideo, en mis primeras clases de canto. La canción se llama Su voz y la había visto mil veces de chico por video. Si bien no había tenido la posibilidad de viajar a verla en Broadway, siempre escuchaba mucho el álbum, que está en Spotify. Te digo más: el verano pasado, cuando ya había quedado para este trabajo y Albana Fuentes también, no nos conocíamos personalmente pero nuestras interacciones por las redes sociales eran para mandarnos videos del estilo: “¡Ay, mirá esta versión de La Sirenita en Brasil!” o “¡Ay, mirá esta versión de La Sirenita en Holanda!”. Ibamos viendo en YouTube diferentes videos de La Sirenita y nos los compartíamos.

-¿Tan obse sos con el laburo?

-¡No sabés lo que soy! Soy tremendo obsesivo. Me encanta trabajar y siempre digo que es como mi motor. Siento que soy mejor persona cuando estoy trabajando, cuando estoy motivado y cuando estoy ocupado; esa es mi mejor versión. Me encanta el trabajo.

-¿Tu primer trabajo a qué edad fue?

-A los 10 años. Me había anotado la madre de un amigo en una castinera de publicidad en Uruguay, hice mi primer casting y quedé para una publi de unas sandalias para Ecuador. Y con esa plata que gané me compré mis primeros auriculares. Justo me fui de viaje y dije: “Me voy a comprar unos buenos auriculares”, de esos grandes, que se usaban en el momento. ¡Así que me lo gasté en eso!

Pablo Turturiello

-¿Ahí ya sabías que ésta era tu vocación?

-Yo no sé si sabía qué era a lo que me iba a dedicar pero sí sabía que había algo de ese mundo que me llamaba la atención, me magnetizaba y me interesaba. Cuando la madre de mi amigo me dijo: “Che, ¿querés hacer castings?”, sentí que había algo de eso que me divertía mucho. Recién con el tiempo me fui dando cuenta del todo qué era lo que quería hacer con mi profesión.

-¿Tu familia te acompañó?

-Sí, siempre. Fue paulatinamente todo también y a la par iba el acompañamiento de mis viejos. Ellos iban viendo que cada vez había más interés de mi parte y todos lo vivíamos con mucha tranquilidad y naturalidad. Ahí, a los 10 años, empecé a estudiar teatro y a tomar clases de canto. En realidad, mi primer acercamiento al arte fue aprendiendo instrumentos.

-¿Querías ser músico?

-Yo en realidad quería empezar a cantar pero como me daba vergüenza ser hombre y cantar, sentía que eso tal vez no iba a ser tan bien recibido en mi ambiente. Entonces, empecé a estudiar piano y guitarra pero siempre todo lo estudiaba con la idea de poder acompañar mi voz. Después recién me animé a tomar clases de canto.

Pablo Turturiello

-¿En tu familia había artistas?

-No. Mis viejos son contadores los dos, o sea que nada que ver. Y a mí los números me marean, no entiendo nada de lo numérico, nunca me fue bien en matemáticas y esa no es mi área para nada.

-¿Tenés hermanos?

-Tengo un hermano, Federico, que es arquitecto y también pinta y es músico. Y tengo una hermana que se llama María y es diseñadora de interiores. María es más chica y Federico es más grande que yo.

-Qué difícil ser el del medio, ¿no?

-A mí siempre me gustó un poco ser el del medio porque no tengo la presión que tiene el primer hijo, al que siempre se le depositan todas las inseguridades de los padres o los nerviosismos, y tampoco tuve todo lo permitido que tuvo mi hermana menor, que ya a mis padres los agarró más relajados y más grandes. Entonces, tuve como un balance entre lo estructurado y la libertad que creo que fue positivo.

Pablo Turturiello

-¿En qué momento viviste en Estados Unidos?

-Cuando terminé la escuela en Montevideo. Cuando estaba en el bachillerato, que son los últimos dos años, les planteé a mis padres cambiarme a un colegio que lo que tenía era que te permitía hacer un bachillerato internacional para poder aplicar a universidades de afuera. Entonces me cambié a ese colegio, traté de tener las mejores notas posibles para así poder aplicar una beca para el exterior. La conseguí y me fui a Nueva York a estudiar teatro en una facultad.

-¿Por cuánto tiempo?

-Me anoté a una carrera de cuatro años pero hice solamente un semestre. Me volví porque no estaba pudiendo encontrarme. Era chico y no estaba pudiendo disfrutar mucho del proceso porque extrañaba mucho mi cultura, a mis amigos y a la familia. Fue muy fuerte para mí el cambio cultural. Entonces solo duré un semestre y me volví a Uruguay.

-¿Y qué hiciste cuando regresaste?

-Ese año que volví a Uruguay dije: “Bueno, chau, dejo todo el arte para otro momento y me pongo a estudiar otra cosa”. Me anoté en Psicología en la facultad e hice un año. ¡Nada que ver con lo mío! Bueno, en realidad la parte del psicoanálisis freudiano tiene bastante que ver con el teatro, con el descubrimiento y la introspección.

Pablo Turturiello

-¿Y después qué?

-Mientras iba a la facultad de Psicología, la disfrutaba y me encantaba y hasta el día de hoy me interesa mucho la psicología. Pero me daba cuenta de que me estaba faltando conectar con lo que más me hacía bien, que era actuar y cantar. Sentía que estaba dejando de lado una parte muy esencial y de mucho cimiento para mi persona. Así que ahí dije: “Bueno, Nueva York no funcionó pero puedo ir a probarme en Buenos Aires, que tiene una gran apuesta cultural también pero está más cerca y tenemos culturas parecidas”.

-¿Conocías Buenos Aires o no?

-Sí porque mi vieja es argentina, o sea que yo soy mitad argentino y siempre venía a pasar alguna que otra Navidad en familia o cruzaba durante el año por algún cumpleaños. Era una ciudad que conocía bastante y que ya la tenía bastante estudiada en cierto sentido.

-Lo primero popular que hiciste acá fue el Cantando, con Floppy Tesouro.

-Sí. De hecho, fue mi primer trabajo acá en Buenos Aires. Fue en la pandemia, me ayudó y me impulsó un montón, porque gracias al Cantando creo que estoy donde estoy. Fue una gran oportunidad, una gran ventana, conocí mucha gente y me di a conocer de una manera bastante masiva en un momento donde no había muchos programas de entretenimiento. Todo el mundo estaba encerrado por la pandemia y miraba la tele. El Cantando fue el primer programa en vivo que salió al aire, así que fue muy visto en su momento.

Pablo Turturiello

-¿Con Floppy tenés relación?

-Sí, re. Justo hoy a la mañana hablé con ella. Nos hablamos bastante seguido, nos vemos en los cumpleaños y en eventos. En verano nos vimos en un par de eventos en Punta del Este y ahora estamos organizando para que venga a ver La Sirenita con su hija Moorea. Es una gran compañera y siempre fue muy humilde y muy generosa conmigo.

-Volviendo a La Sirenita, sos el príncipe. ¿Cómo te sienta el mote de galán o de ser el lindo?

-Es que me parece que una cosa es el rótulo del príncipe y otra cosa es el rótulo del galán y el lindo. Mi foco acá es ser el príncipe con nuestra apuesta, con nuestra idea de príncipe, que es bastante diferente a una idea tradicional de príncipe. Mi foco es centrarme en nuestra apuesta y en nuestra idea de un príncipe que no quiere ser rey sino que quiere otra vida. Así como también La Sirenita quiere una vida diferente a la que está viviendo.

-Claro, Eric es más humano.

-Tal cual. Nuestro propósito fue llevarlo a algo más cercano también y más terrenal. Lo pensamos como un chabón al que le tocó un destino que le aburre un poco y quiere otra vida.

Pablo Turturiello en La Sirenita

-¿Tenés algo en común con él?

-Mucho y siento que cada vez lo voy descubriendo más. Desde un lado más banal y bobo, coincido en que me gusta mucho el mar y amo estar en la playa. Todos mis veranos los pasé mucho en la costa uruguaya así que para mí durante tres meses siempre estaba instalado en el agua. Eso me gusta mucho. Y después tengo también como Eric una parte más estructurada de mi personalidad, que sigue con ciertos mandatos. Sin embargo, también hay una parte que la cuestioné bastante cuando me fui de mi país y elegí una carrera no tan tradicional. Creo que combino un poco esos dos universos de lo formal con lo bohemio y lo artístico.

-Tenés una voz muy particular. ¿Podrías haber sido locutor?

-Me encantaría porque me gusta mucho la radio y la locución en sí. Hice un poco de conducción en Uruguay en un programa de televisión y me encantaría seguir explorando un poco eso. El año pasado estuve al frente de Cien uruguayos dicen: lo grabé en noviembre durante todo un mes, grabábamos tres programas por día y fue saliendo semanalmente hasta hace poco. Acá lo hicieron Barassi y luego Listorti, que es mi compañero de elenco ahora en el teatro. José María hace del cangrejo Sebastián y la rompe. ¡Es espectacular! José María es un genio, muy muy gracioso y muy sincero. Está muy bien plantado y se tomó esto con mucha responsabilidad así que está buenísimo.

-También está Osvaldo Laport, que es coterráneo y uruguayo como vos.

-Ova es lo más. Ya siento que es como mi amigo. Tenemos obviamente mucha diferencia de edad pero él tiene una manera muy linda, que te permite hablar con mucha confianza. Pasa por mi camarín siempre con una linda energía y en los ensayos también me recomendaba muchas cosas de cómo abordar ciertos aspectos de la actuación. Siento que me llevo un amigo y un maestro. Tenemos mucha confianza por suerte y creo que hay algo que nos pasa bastante a los uruguayos.

Pablo Turturiello

-¿Qué les pasa?

-Nos pasa que cuando nos encontramos con otro uruguayo, entendemos algún tipo de idiosincrasia o un ritmo uruguayo que nos hace conectar muy fácilmente sin tener que hablar mucho. Eso está buenísimo y me pasa con Osvaldo.

-Estás en pareja con Fer Dente. ¿Le pedís consejos para encarar tus laburos?

-Cuando estamos en proyectos diferentes no tanto: ahí vamos más a aplaudir y disfrutar al otro, a no ser que haya alguna cosa puntual y ahí nos consultamos. Como Fer es muy preciso para ciertos temas del escenario y sabe qué queda bien y qué no, a veces le consulto alguna que otra cosa pero más que nada la parte técnica. En este caso, es más una compañía de admirar y aplaudir al otro más que aconsejar.

-A él lo definís como tu mejor amigo. ¿Es así?

-Sí. Es imposible no definirlo así porque es una relación de mucho compañerismo. Es un noviazgo donde lo que prima es el acompañarse, que es algo que tengo mucho con mis mejores amigos y aparte de eso nos divertimos mucho y nos hacemos reír un montón. No me río fácil y no todo el mundo me hace reír de una manera como la hace él, así que sí, aparte de ser mi novio es mi mejor amigo.

-¿En qué momento apareció en tu vida?

-A Fer obviamente lo conocía por haberlo visto en obras, como Kinky Boots y alguna que otra más que él hizo, pero cuando hizo su primera dirección de musical, que fue Heathers, me convocaron de la producción para audicionar y ahí lo conocí presencialmente. Esa fue la primera vez que lo vi y pasamos todo ese año trabajando juntos en esa obra. Igual ahí no éramos novios: éramos actor y director. Recién nos miramos diferente al tiempo.

Pablo Turturiello con Fer Dente

-¿Cuándo?

-Fue a partir de que él estuvo soltero. Después de Heathers hicimos Rent y ahí en los ensayos y los dos solteros lo empecé a mirar diferente. Como con un poco más de cariño y bueno, nos encontró a los dos en un lindo momento y solteros, así que nació el amor un poco en los ensayos de Rent.

-¿Lo invitaste a salir o él a vos? ¿Quién dio el primer paso?

-No me acuerdo muy bien porque fue bastante progresivo el encuentro, no fue de cero a cien sino de a poco. Nos encontrábamos capaz que charlando un poco más de lo común y hablando de lo que nos gusta que es el teatro y no me acuerdo quién invitó a quién. Creo que fue Fer el que me invitó primero a tomar un gin tonic pero seguro yo también le estaba dando el pie para que lo hiciera.

-¿No conviven aun?

-No, no convivimos. Nos gustaría a los dos pero tenemos horarios bastante diferentes y estamos los dos con mucha exigencia en nuestros proyectos, así que por el momento no. De todos modos, es un plan. El debutó con Despertar de primavera en el Teatro Opera y estamos literalmente en la vereda de enfrente.

Pablo Turturiello

-¿Este año vas a hacer solo teatro?

-Ahora estamos a full con La Sirenita y este año un poco va a ser eso. Porque también hay planes lindos para La Sirenita, que todavía no podemos contar, pero hay planes lindos. A mi música la dejé a un costado por ahora. Me quiero enfocar un poco más en seguir actuando, me gustaría hacer proyectos audiovisuales, que hace bastante no toco un poco ese lado, y ojalá también hacer una nueva temporada de Cien uruguayos dicen.

Pablo Turturiello

Por Nicolás Peralta // Fotos: Gentileza agencia Soy prensa y álbum personal de Pablo Turturiello