ARCHIVO PRONTO

Moria Casán y tres momentos no tan recordados de su vida: los novios que plantó a nada de casarse, madre atípica y los vaivenes de su relación con Susana Giménez

Desenfadada, transgresora, inteligente y trabajadora incansable, desde hace más de cinco décadas que los argentinos sabemos casi todo de su vida. Repaso por algunos momentos no tan conocidos.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Moria Casán es una de las grandes divas nacionales que desde los 70 brilla con una luz que no se apaga en el espectáculo. Protagonistas de cientos de notas y de portadas de revistas, sin embargo algunos aspectos de su vida no son tan conocidos o no tan recordados. El archivo de Pronto ayuda a refrescarlos.

Moria y sus amores

Ana María Casanova para todos Moria Casán vivió amores intensos. Lo que pocos saben es plantó a tres novios en la entrada del Registro Civil. El primero se llamaba Rubén y vendía cueros. Ya habían fijado fecha y tenían las invitaciones impresas. Pero cuando llegó el primer regalo, Moria tuvo una especie de pánico y se borró. Con el segundo, ella tenía 19 y él 40, era un hombre dueño de campos y con mucha plata. Fijaron fecha pero cuando él quiso encargar las participaciones, Moria lo dejó. El tercero era un abogado de la misma edad que ella, 20. Como era muy celoso ella asegura que me  “me encantó plantarlo a último momento”.

Moria Casán Fue la única hija de Rosa Fraga, actriz y ama de casa, y de Juan Casanova, oficial del ejército. Su mamá le quería poner Moria Elizabeth, pero como no la dejaron terminaron llamándola Ana María.

El 26 de julio de 1971 Moria se casó con Juan Carlos Bojanich, un fabricante de ropa de origen yugoslavo. El enlace civil fue a las 9 en el juzgado de Morón y ella fue con minifalda negra y botas. Para la boda religiosa como ella no la quería su pareja utilizó un engaño. Se subieron a un remis y Moria pensó que iban a un almuerzo pero terminaron en la catedral de Morón donde los esperaba el sacerdote que los casó. Eso sí, para la ceremonia religiosa se puso una capelina.

Moria se casó con Bojanich cuando recién comenzaba a ser conocida

Como novios duraron tres años pero como marido y mujer tuvieron una corta convivencia y se separaron de hecho, hasta que el 10 de junio de 1975 obtuvieron el divorcio. Años después, Moria reveló que Bojanich la había golpeado cuando eran pareja. Esta revelación llevó al empresario a demandar a la actriz. La batalla legal se prolongó durante años, pero en 2010, la Justicia argentina desestimó la demanda, amparando su libertad de expresión.

Moria y Sofía

Desde el día del nacimiento de su única hija, Sofía Gala, Moria mostró que sería una madre atípica. Genia y figura, sabiendo que el nacimiento provocaría la curiosidad de seguidores y medios programó la cesárea para un sábado para poder ir a la peluquería el viernes. Cuando nació la nena, las enfermeras le preguntaron: : ‘¿Quiere que le traigamos a la beba?’ y ella respondió: ‘¡Nooooo! No quiero nada, hasta que se me pase el dolor. Quiero dormir un rato más y, cuando me despierte, que mi hija no me vea con cara de dolor, ni transpirada, ni nada. Quiero que vea a una madre divina’”, lo que provocó asombro y carcajadas.

Moria, Mario Castiglione y Sofía Gala que nació el 24 de enero de 1987

 “Cuando me traen a la beba, me peino, me perfumo, me maquillo, toda divina, estupenda. La nena, cuando me mira, ¡sonrisa! ¡Cómo un chico que lo sacás de acá, va a tener que ver a una madre toda llena de transpiración, pujando! Ya la primera imagen que tiene tu hija tuya es un horror. Además es un lugar muy feo de dónde salen. Para mí, dar a luz es un hecho maravilloso. Pero que salga una persona por ahí es lo más antinatural del planeta”, recordó Moria en Intrusos.

A Sofía Gala le dio una educación tan libre como atípica. La inscribió en un escuela de chicos con alto coeficiente intelectual. La primera vez que fue a la escuela se encontró con “Un nenito con gominita, saquito, cuatro o cinco años eh”, según contó en su podcast. “Sí, soy Moria Casán, le respondí, y el nene me dice: ‘Yo leo La Nación y distingo sujeto, verbo y adjetivo, entonces dije: ‘Ayyyy’. Me la llevo a mi hija. Pegué un grito ante el monstruito y me la llevé de esa escuela”. A los 14 años Sofía se independizó. Dejó la casa familiar que compartía con Moria en Parque Leloir y se mudó sola, a un espacio que quedaba en el mismo predio.

En el programa Incorrectas, Moria reconoció que "La única que me deja callada es mi hija... Me dice cosas de las que nunca me enteré porque quizá como mamá fui pésima. Me exigió límites que yo no le puse". Piadosa, Sofía le respondió: "¡No! ¡Sos la mejor mamá! Fuiste una mamá increíble; nunca me rompiste los h...".

Moria y Susana

Si una es Mardel, la otra es Miami. Si una no ocultó su simpatía por Sergio Massa, la otra fue a la asunción presidencial de Mauricio Macri. Una es morocha y la otra rubia. Si una populariza frases como “si querés llorar, llorá”, la otra se ríe cuando pregunta si los dinosaurios están vivos. Moria y Susana son de las más grandes divas argentinas e conocen desde los '70 y empezaron a compartir cartel en los '80. Nadie duda que se respetan pero nadie sabe si realmente se quieren.

Tan populares como explosivas en la década del 80 arrasaban en boleterías con las películas de Alberto Olmedo y Jorge Porcel. Fueron parte de historias en pantalla grande que en ese momento parecían hot y hoy sorprenden por su inocencia como A los cirujanos se les va la mano, Las mujeres son cosa de guapos  y Un terceto peculiar. En los 90 ambas brillaron en la televisión, cada uno en programas propios.

Aunque reconocen que nunca fueron amigas, sí grandes compañeras que se respetan como “grandes laburantes”. La relación era tan cordial que hasta viajaron juntas con sus parejas de ese momento. Hicieron un viaje a Nueva York con Carlos Sexton, la pareja de ese entonces de Moria, y con Ricardo Darín, cuando se empezaba a encontrar con Susana. En ese viaje fueron a ver Calígula una película condicionada, pero la sala estaba llena de argentinos y los reconocieron todos. Susana se moría de vergüenza y Moria estallaba en carcajadas.

Moria, Maradona y Susana

Ese pasado compartido, con secretos divertidos guardados, se notaba cuando Moria visitaba el programa de Susana y provocaba momentos tan desopilantes como inolvidables. Todavía se recuerda la vez que la morocha "mandó la frente" a la rubia y deschavó un affaire de Cacho Castaña con la conductora. Sin embargo en los últimos años, las diferencias entre ambas se acentuaron. Susana se radicó en Uruguay, Moria se quedó en la Argentina. La rubia realizó especiales para Telefe, la morocha incursionó en el streaming y con podcast. Susana dijo que ya no quiere enamorarse, Moria está feliz con su pareja, el Pato Galmarini.  

Moria y su pareja, el Pato Galmarini

Moria con su lengua karateca criticó varias veces a Susana. La llamó "mononeuronal" y aseguró que la rubia se fue a vivir a Uruguay por "retiro impositivo". Sincera Moria explicó por qué no la considera su amiga a Susana "como ella no me llama a mí para mi cumpleaños, ni llamó a mi casa cuando yo estaba en la cárcel. Esas no son amigas". Hace poco afirmó "qué insegura, la compatriota uruguaya. Las extensiones son incompatibles con las neuronas"  y cuando la rubia el año pasado volvió a Telefe, la morocha disparó "Era hora de que trabaje".

Según dicen la gran bronca de Moria surgió por la “falta de reciprocidad” de su colega, ya que ella fue al programa de Susana, la rubia jamás tue a uno de los de Moria. Por su parte, Susana, cuando pudo no le respondió. Y, cuando se vio obligada a hacerlo, lo hizo tratando de no entrar en conflicto. Como cuando dijo que ya estaba “acostumbrada” a este tipo de comentarios por parte de la One. 

Picanteadas o no, recientemente Moria aseguró que "Nos llevábamos divino, era muy buena compañera y tengo mucho respeto por ella, es una estrella increíble de nuestro país. Susana no podría haber sido otra cosa que estrella, porque tiene un carisma inusitado". Amigas o enemigas, compañeras o no, lo cierto es que la One con 78 años y Susana con 81 saben cómo seguir siendo una dupla explosiva.