Mica Viciconte no solo conquista a sus seguidores con su carisma y su vida familiar junto a Fabián Cubero, sino también con su buen gusto para la decoración. En los últimos días, la influencer sorprendió en redes sociales al mostrar los impactantes resultados de dos renovaciones clave en su hogar de Zona Norte: el sector que conecta el playroom con la escalera, y un rincón verde soñado que bautizó como su “jardín vertical”.
Las imágenes del antes y después lo dicen todo. En el primer caso, Mica transformó un espacio de paso —altamente transitado y visualmente expuesto— en un ambiente que ahora destaca por su diseño moderno, calidez visual y practicidad. Antes, ese rincón funcionaba como una galería deportiva en la que Cubero había colgado camisetas de fútbol enmarcadas, tanto de equipos nacionales como internacionales. Si bien era un detalle personal que daba carácter, el sector carecía de separación con el playroom, lo que afectaba la acústica y la armonía del lugar.
Con un enfoque práctico pero con mucho estilo, Viciconte decidió instalar una puerta corrediza de listones de madera oscuros. “En el playroom de casa me faltaba la puerta, pero ninguna me terminaba de convencer… Quería algo que se vea lindo y que además bloquee el sonido”, explicó junto al video que compartió en su cuenta de Instagram. La nueva puerta no solo cumple esa doble función —aislar y embellecer—, sino que suma un toque contemporáneo y cálido al espacio, sin quitarle amplitud. El diseño vertical en madera flotante permite mantener la luz y la ventilación natural, al tiempo que aporta elegancia.
El entorno del playroom también recibió una mejora notable. Los pisos de madera clara, las paredes en tonos cemento, las cortinas livianas que tamizan la luz y un sillón reclinable gris topo generan un ambiente equilibrado entre lo moderno y lo acogedor. Se trata de un espacio pensado para la familia, donde se combinan el juego, el descanso y la funcionalidad diaria.
Pero eso no fue todo. En otra publicación, Mica compartió una intervención estética que desde hacía tiempo soñaba concretar: su propio “jardín vertical”. “Quería un jardín vertical hace mucho tiempo y lo hicieron posible. Quedó increíble. No necesita mantenimiento y cualquier pared podés convertirla en un lugar muy lindo”, expresó entusiasmada, mostrando cómo una simple pared se transformó en un pulmón verde lleno de vida y diseño. El sistema, de bajo mantenimiento, aporta frescura, textura y una cuota de naturaleza que se integra perfectamente al entorno urbano.
También mostró detalles de su sala de estar, donde el buen gusto sigue siendo protagonista. Las paredes están revestidas con madera blanca, contrastando con un piso más oscuro que aporta profundidad. Las cortinas claras refuerzan la luminosidad del ambiente, mientras que los sillones grises y una mesa baja negra dialogan con una pieza decorativa central compuesta por un cuadrado en blanco, negro y marrón que simula ser cerámica, dando unidad y estilo al espacio.