Dalma Maradona se casó con Andrés Caldarelli hace más de seis años, y fruto de ese amor tuvo a Azul y a Roma sus hijas de 6 y casi 3 años de edad. Sin embargo, desde el nacimiento de las pequeñas, tomó una decisión firme: no mediatizar a las niñas.
De esta forma, Dalma confesó que ocultar a sus hijas tiene un precio: las críticas en las redes. Como la hija de Diego Armando Maradona, varios de sus seguidores esperaban que muestre a las menores como hizo el astro del fútbol con ella y su hermana Gianinna.
Por su parte, explicó en Desayuno Americano (America) la verdadera razón detrás de esa polémica decisión. A su vez, confesó que sus hijas “saben” que son las nietas de Diego, pero remarcó que “no tienen dimensión” de lo que eso significa: “Es como yo, que cuando era chica decía ‘mi papá juega un poco bien al futbol’”.
En este sentido, se refirió a los conflictos que rodean a Wanda Nara, la China Suárez y Mauro Icardi y aseguró que su opinión firme es que “alguien debe pensar en los nenes”, y aprovechó para hablar de su decisión personal.
“Me critican porque no muestro a mis hijas. Obviamente hay mucha gente que dice que las quiere ver desde el cariño, pero otros se quejan preguntándome quién me creo que soy por no mostrarlas”, contó.
Además, remarcó que su pareja no es una persona “mediática” y explicó cuál fue la decisión de su marido respecto a sus hijas: no exponerlas. Sobre esta línea, Dalma reconoció que su infancia fue muy distinta a las de las niñas: “Yo ya estaba expuesta desde la panza de mi mama, no supieron hacerlo de otra manera porque iban con nosotras a todos lados”.
Así, reveló la verdadera razón: “No tengo ganas de que critiquen a mis hijas. Mi marido y yo queremos que salgan a la calle tranquilas, que si se quieren tomar un colectivo nadie las esté mirando”.
“Soy muy protectora y no delego nada. Me cuesta un montón, es un tema de terapia”, concluyó sobre la necesidad de ser “madre” con varias personas de su entorno, como le pasa con su hermana.
De esta manera, Dalma Maradona explicó que no quiere para sus hijas la exposición que ella misma vivió de chica y que, junto a su marido, desea que Azul y Roma puedan salir “tranquilas” a la calle. Por su parte, mantiene firme su decisión de no mostrarlas, sobre todo para que no sufran las críticas.