Luego de la tensión entre Nico Cabré y la China Suárez, la pequeña dio su postura y está a punto de comenzar una etapa completamente nueva. A sus 12 años, Rufina Cabré fue inscripta en un colegio internacional en Estambul, lo que disparó los rumores de una posible mudanza definitiva al país donde hoy vive Mauro Icardi, la actual pareja de su mamá.
El dato fue revelado en televisión por Karina Iavícoli y no tardó en viralizarse: mientras la actriz disfruta unos días en Turquía junto a sus tres hijos, se confirmó que su hija mayor arrancará las clases en agosto en una de las instituciones más exclusivas del país. Eso sí, es la única, ya que Magnolia y Amancio, volverán a Buenos Aires bajo el cuidado de su abuela Marcela Riveiro, en un regreso programado para el 8 de agosto.
El colegio elegido para Rufina Cabré es el British International School Istanbul (BISI), una institución privada de alto perfil que recibe alumnos de más de 50 nacionalidades. Fundado en 1993, ofrece formación académica desde los 2 años y medio hasta los 18, con programas internacionales como el IGCSE de Cambridge y el Bachillerato Internacional. La enseñanza es completamente en inglés, aunque también se imparten francés, alemán, español y turco.
La decisión de cambiar de escuela no fue improvisada. Según trascendió, Rufina ya se había despedido de sus amigas en Buenos Aires, con quienes compartió toda la primaria. El viaje a Turquía coincidió con las vacaciones de invierno y con el reencuentro de la China Suárez y Mauro Icardi, que debió instalarse nuevamente allí hace unas semanas.
En lo que respecta al valor que deberá abonar, las cifras que maneja el colegio son tan internacionales como su propuesta: la matrícula inicial ronda los 5.500 dólares y la cuota anual va de los 32.000 a los 38.000 USD, dependiendo del curso y el esquema de pago. A eso se suman actividades extracurriculares, grupos reducidos y un campus con todas las comodidades.
El desembarco de Rufina en Estambul marca el inicio de una experiencia completamente nueva. Vivir en otro país, hablar en otro idioma y estudiar con chicos de distintas culturas puede ser un gran desafío, pero también una aventura que la formará para toda la vida. Ahora, su madre deberá definir cómo se manejará con los dos más pequeños.