El miércoles 13 de agosto se conocerá el veredicto del juicio que Julieta Prandi le inició a Claudio Contardi por abuso. Y mientras el tribunal resuelve, siguen apareciendo testimonios de todas las personas que trabajaron o estuvieron cerca de la modelo en ese tiempo.
Mariano Peluffo fue uno de los que se presentaron a testificar en el juicio ya que fue uno de los confidentes de la modelo pero también fue quien vio señales de alarma e indicios mucho antes de que Prandi se animara a contar su verdad. "Me acuerdo de algo puntual, dos meses antes más o menos de que ella se fuera de la casa. Teníamos un evento en Pinamar y ella no llegaba. En un momento, sobre la hora, aparece un auto y ella baja pálida. Me acerqué a preguntarle que le pasaba y me pidió que por favor empezáramos", detalló en "Desayuno Americano".
Según dijo el conductor, él insistió un poco pero ella apenas podía hablar: "Me dijo que él no la dejaba salir, que se había venido en un remise desde Escobar". Pero lo más llamativo llegó después: "Hicimos el evento, nos sacamos unas fotos y terminamos cerca de la una de la mañana. Cuando nos vamos, ella me dice que se tenía que volver a su casa, es decir que tenía otras 4 horas hasta Escobar. Yo le dije que era más seguro que se quedara a dormir en la casa de sus viejos, que vivían en Pinamar a unas cuadras del evento, pero ella pálida me dijo que no, que tenía que volverse porque sus hijos estaban allá".
Peluffo se sintió impotente y sintió que algo no estaba bien. "A los dos meses, Julieta se fue de la casa y poco a poco me pudo ir contando muchas cosas que vivió".