Hace algunos días, empezó a circular la versión de que Rolando Barbano y Marina Calabró estarían atravesando una crisis. Pepe Ochoa fue notando algunos indicios (como por ejemplo, que él ya no le mandaba mensajes a su programa de radio) y comenzó una investigación que lo llevó a concluir en que la relación estaba en crisis.
La periodista lo negó de forma tajante pero Ochoa se permitió dudar. "No sería la primera ni la última vez que ella niega", disparó en LAM. Y fue en medio de todo esto que Rolando Barbano salió a decir lo suyo.
Sin ánimos de mediatizar el tema y con poco interés en hacer declaraciones a la prensa, usó un recurso que le venía funcionando bastante entre los seguidores de la pareja: los mensajes picantes en el Instagram de Marina.
Al pie de uno de los últimos looks que subió la periodista, él acotó: "si yo pudiera contarte, las cosas que por tí siento, comprenderías, mi amor, qué puro es mi afrecho".
Como siempre, ella siguió el juego y le advirtió que "Sabina se moriría de envidia con tu poesía" y también le auguró: "Ojo que se viene el Nobel de Literatura".
Este intercambio, que ellos suelen usar a diario para demostrarle a todos que su amor está vigente, fue el mejor recurso del periodista para dejar en claro que por ahora, no hay tal crisis. ¿Les creemos?