“Acabo de tirar la bomba del año” aseguró Juana Repetto en sus redes y no se equivocaba. La influencer sorprendió a todos con la noticia que espera su tercer hijo. Separada de Sebastián Graviotto, el papá de su segundo heredero, la pregunta era si se había reconciliado con su ex o bien había elegido el camino de la fertlización asistida con un donante anónimo como fue con su primer hijos. Es que Juana ha recorrido distintos caminos en su maternidad, cada uno con sus desafíos y aprendizajes. A lo largo de los años, fue contando abiertamente su experiencia, brindando una mirada sincera sobre las decisiones que tomó para maternar.
En 2016, Juana decidió ser madre soltera y se sometió a un tratamiento de inseminación artificial con un donante anónimo. Toribio nació en agosto pesando más de cuatro kilos y midiendo 52 centímetros. "Desde que tengo uso de razón que sueño con ser madre. Si me preguntabas qué quería ser cuando fuera grande, yo contestaba: "mamá". Después, también decía que quería trabajar en Mundo Marino, pero mi gran meta era formar una familia. De hecho, a los 22 años me separé de mi último novio y me dije a mí misma que, si no lograba volver a estar en pareja, igualmente iba a tener un hijo. Ojo… no sabía si era posible, si era legal o si me iba a dar la guita" reflexionaba en Para Ti, dos años después.
Contó que ya había buscado un hijo "con un novio que tuve a los 19 años lo hablamos un montón y llegué a quedar embarazada. Estabamos re felices, pero en la novena semana lo perdí. Es una situación mucho más común de lo que la gente cree". En ese momento también contaba los desafíos de ser mamá soltera. "No siento que sea difícil ni me veo más complicada que otras madres. Quizás algunas amigas tengan la suerte de poder dedicarse exclusivamente a sus hijos durante uno o dos años porque sus maridos las bancan. En ese sentido, a mí me toca aceptar más trabajos de los que me gustaría porque tengo que salir a laburar".
Sin embargo y aunque se la veía radiante con su maternidad aseguraba que "mi próximo hijo lo quiero tener en pareja, porque a mí me gusta ser una madre súper presente, bañarlo, darle teta a libre demanda, llevarlo al colegio… Y creo que no podría atender de esta manera a dos chicos a la vez. No descarto la posibilidad de hacerlo sola, pero no sería lo ideal.".
El deseo de tener su segundo hijo en pareja se cumplió. En 2020, Juana contrajo matrimonio con Sebastián Graviotto, con quien tuvo a Belisario. Se trató de un parto respetado. La actriz compartió su alegría en redes sociales y medios, mostrando su felicidad por la llegada de su hijo en pareja. “Fue la mejor experiencia de mi vida, no lo cambio por nada. Quiero tener otro, solo para volver a parir”, decía en ese momento
Pero la crianza no es fácil y en el 2023 cuando le preguntaron si volvería a ser madre luego de haber tenido a Toribio y Belisario respondía en Caras: "La verdad es que no, pero me resulta muy fuerte decirlo. A veces me dan muchas ganas, pero pensándolo fríamente y con la cabeza, creo que en este momento, no sería prudente y dudo que en otro lo sea".
Luego, la actriz abrió su corazón y explicó sus motivos: "Le pongo mucha energía y tiempo a la maternidad y así también me tiene agotada. Muchas veces colapso y siento que no puedo con todo lo que tengo. Soy muy exigente conmigo misma y creo que en este momento de mi vida, tener otro hijo sería hasta irresponsable e impulsivo".
A principios de abril de 2025, Juana y Sebastián anunciaron su separación. Hoy Juana reveló que espera su tercer hijo. Según la periodista Fernanda Iglesias Según explicó la periodista, "Juana está embarazada de su ex, de Sebastián Graviotto. Estaban separados pero él estaba un poco depre porque la temporada de trabajo no había sido del todo buena. Hubo un reencuentro y Juana quedó embarazada". Lejos de hablar del tema, Graviotto compartió en historias algunos momentos curiosos de su viaje actual.
Con tres hijos y tres caminos distintos para manternar, Juana logró que su gran sueño de chica que era ser mamá se le cumpliera y por tres. El tiempo dirá si donde hay tres, también habrá cuatro