Si hay un famoso que es garantía de respuestas divertidas que atrapan a la audiencia ese es Roberto Moldavsky que invitado a "Otro día perdido" no solo dejó graciosas anécdotas sino que mostró su pasión por Boca. Su fanatismo lo llevó a realizar un insólito pedido a Marcelo Gallardo, director técnico de River: que se técnico de los xeneizes.
Moldavsky arrancó contando que por las funciones en el teatro no puede ir a la cancha a alentar el equipo pero que solía asistir "iba siempre que podía sobre todo a la Libertadores". Contó que su fanatismo es tal que para el partido de despedida de Riquelme calculó que podía ir al primer tiempo y salir en el entretiempo para llegar a tiempo a la función. Pero hubo desmanes en la puerta del estadio y su plan se complicó.
"Me encontré diciéndole a los policías que tenía que llegar al teatro y pidiéndoles que me dejaran pasar el vallado". Al final logró que un agente se solidarizara y en agradecimiento les regaló dos entradas y cerró "ahí descubrí que no tengo que ir a la cancha si tengo función".
También relató que es muy cabulero y explicó por qué. "Los jugadores corren, pero tenemos que ayudar", explicó con humor. Una vez viendo al partido con su mamá, Boca hizo un gol cuando ella estaba en la cocina y él no dejó que saliera hasta que terminara el partido. En otra ocasión su hija Galia descubrió que si su padre se tapaba los ojos el penal de Boca entraba "hubo penales y no vi ninguno" cerró con humor.
Su fanatismo por Boca es tal que decidió contactarse con Marcelo Gallardo para pedirle que sea técnico de... Boca. "Logró que los de River nos ca.. a patadas. ¿Cuando pasó eso?", justificó. Contó que en un cumpleaños lo vio, le pidió el teléfono y al tiempo le mandó un mensaje. La producción pasó el audio donde el humorista le proponía ser director de los Xeneizes.
"Yo sé que te va a sonar raro esto Muñeco, acá Moldavsky pero esto es una oportunidad histórica. Armar un puente entre Boca y River, se termina la grieta: vas a dirigir a Boca. Espero que Demichelis le vaya bien, pero si le va mal te mando a Ibarra y hacemos este cambio. Pensalo, no me contestés en caliente", era el insólito y gracioso mensaje. Lo increíble es que Gallardo le contestó. Cuando Ibarra se fue y contrataron a Almirón, Gallardo le replicó "Pero qué lastima ya contrataron técnico" mostrando que pese a su rostro serio también Moldavsky logra hacerlo reír.