Luego de muchas especulaciones, la China Suárez terminó confirmando que sus tres hijos habían empezado a ir a la escuela en Turquía. Si bien se sabía que Rufina se quedaría viviendo con su mamá en Estambul y su papá, Nicolás Cabré, estaba al tanto de esto, estaba previsto que Amancio y Magnolia continuaran con sus estudios en la Argentina.
Benjamín Vicuña dijo que no estaba al tanto de nada y del otro lado, la reacción fue letal: la China dijo que él sabía todo pues hablaba a diario con los nenes y ellos mismos se lo habían contado. Ahora todo quedó en un tira y afloje en el que los abogados deberán buscar la mejor solución.
Pero fuera de la postura oficial que se trasmitió a los medios, Luis Bremer contó que extra oficialmente, le confirmaron que el actor chileno está pensando en pedir la restitución internacional de sus hijos.
Así como Mauro Icardi intenta que la Justicia le permita llevarse a sus niñas a Estambul y desarrollar ahí su vida cotidiana, Vicuña estaría pensando hacer lo propio pero a la inversa. "No tiene problema en que sus hijos viajen y esté con la madre pero quiere que vivan acá".
El pedido de restitución internacional supone un arduo camino legal en el que los abogados, amparados por convenios internacionales buscarán la manera de exigir que los menores regresen a su país de origen. Esto no tiene que ver con la custodia de los niños sino con establecer cuál es su centro de vida.
Lo tildaron de mentiroso y reaccionó mal
Frente a la acusación de la China Suárez, quien dijo que él hablaba con sus hijos y sabía perfectamente que comenzarían la escuela en Turquía, Vicuña fue claro: "Yo llamaba a mis hijos todos los días a las 7 de la mañana. De pronto se complicó, se cambió la rutina y no soy tonto, me di cuenta, pero me hicieron quedar en un lugar incómodo en donde tenía que empezar a sacar de mentira a verdad y no quise estresar más a mis hijos".
Además indicó que al percatarse de la situación, pidió ayuda a su abogado "para que como personas adultas, tratara de solucionarlo" pero que no hubo respuesta. Ahora todo terminaría en un escándalo mayúsculo.