ENTREVISTA PRONTO

Licha Navarro, de aburrirse en Gran Hermano al escenario más hot y con el deseo de ser papá

Dejó atrás la rutina de traje y corbata para animarse a la exposición de un reality y a la pasión del teatro. Hoy, con aplausos asegurados en la obra de Muscari, Licha Navarro revela que su gran proyecto de vida es formar una familia.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

De Lomas de Zamora al teatro, pasando por la casa más famosa del país y por la experiencia de ser “Susano” en el programa de Susana Giménez, la vida de Lisandro Navarro —“Licha”, para todos— parece un torbellino de cambios y oportunidades inesperadas. Ex participante de Gran Hermano y hoy uno de los que más aplausos arranca en Sex, la obra dirigida por José María Muscari, con sonrisa calma y espíritu inquieto nos abre las puertas de su historia, sus desafíos y su gran sueño: formar una familia.

– Sos oriundo de Lomas de Zamora, ¿cómo fue crecer ahí?
-Soy de Lomas de Zamora, nací ahí y viví hasta el año pasado. Crecer en Lomas fue increíble. Tenía el colegio a diez cuadras y a todos mis amigos en un radio de 15. Fui al mismo colegio desde los 3 años hasta que terminé, y mis amigos son los mismos desde entonces: 32 años de amistad. Tuve una infancia y adolescencia hermosas, muy felices. A mi papá siempre le gustó la política y trabajó muchos años en eso. Creo que su gran frustración fue que yo nunca siguiera esos pasos.

Una foto de infancia (@licha_navarro)

– Tu papá quería que te dedicaras a la política, vos soñabas con otra cosa y terminaste trabajando en un banco. ¿Cómo fue ese cambio de vida tan drástico? ¿Qué desafíos enfrentaste en el camino?
-Me gusta mucho la política, pero odio las discusiones políticas porque mi familia es muy grande y con gente de distintos partidos. En las fiestas siempre había peleas y hasta piñas por eso, así que me generó rechazo. Mi papá siempre quiso que siguiera ese camino, pero no era lo mío. Tampoco es verdad que quería ser modelo. En realidad, de chico no sabía qué quería hacer. Lo que siempre me gustó fue el deporte: soñaba con ser deportista de elite, ya fuera fútbol, rugby o tenis. Finalmente terminé trabajando en un banco porque estudié Economía. Fui a un colegio de doble escolaridad, aprendí inglés desde los 3 años y siempre me fue bien con los números. Elegir Economía fue el camino más lógico.

– ¿Cómo fue tu experiencia dentro de la casa de Gran Hermano? ¿Qué fue lo más difícil o el momento en que pensaste “qué mal la estoy pasando”?
El día a día fue bastante aburrido. Me costaba encontrar gente con quien empatizar o tener cosas en común. Sentía que muchos eran más chicos que yo y los de mi edad no tenían onda conmigo. Por eso me llevé mejor con otras personas, pero en general me aburrí mucho. Y cuando empecé a llevarme mal con Furia se complicó todavía más, porque ella sabía qué cosas me sacaban del juego —los gritos, las peleas— y lo usaba perfectamente.

– Conviviste con Furia, uno de los personajes más polémicos. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de ella?
Durante un tiempo nos llevamos bien y durante otro mal, más que nada por cuestiones de juego. Afuera es distinto: es una granada que prefiero no llevar conmigo. Pero debo reconocer que es muy buena persona. Fue de las pocas que, cuando tuve oportunidades laborales, me escribió para felicitarme de verdad y alegrarse por mí. Eso lo destaco mucho. Además, es auténtica. Ella es como es: si no te gusta, no te gusta, pero no va a cambiar. Esa autenticidad me compró y la valoro muchísimo.

Licha con Furia Scaglione

– ¿Con qué participantes te seguís viendo? ¿Tienen grupo de WhatsApp?
-La verdad, no me veo seguido con nadie. Soy muy casero: estoy con mi novia, mis perros, mis amigos y mi familia. Los chicos están más en la movida de fiestas y eventos, y esa vida a mí no me gusta. Sí me cambió el aspecto laboral, pero mi día a día sigue siendo tranquilo.

– Fuiste “Susano” en el programa de Susana Giménez...
Fue una experiencia muy linda para conocer cómo se produce un programa tan grande y un canal como Telefe. Me abrió muchas puertas laborales: modelaje, eventos, y sobre todo Sex, que fue la oportunidad más grande que tuve.

– Sos protagonista de Sex y uno de los que más suspiros arranca. ¿Cómo vivís esa experiencia?
Valoro muchísimo el lugar que tengo en Sex. Al principio pensé que no iba a poder, no me sentía a la altura de compartir escenario con figuras como Diego Ramos, Maxi Diorio o Adabel Guerrero. Incluso me cuestionaba qué había visto Muscari en mí. Pero me transmitió confianza y eso me hizo disfrutarlo. Hoy, cada fin de semana, aunque llegue cansado, me transformo en el escenario. Soy un pibe tranquilo, no me gusta salir ni ponerme en pedo, soy fanático de la monogamia y sueño con casarme y tener hijos. Sin embargo, en el escenario hablo de sexo y provoco reacciones en el público. Es adictivo verlos reírse, suspirar o emocionarse. Encontré en el teatro una faceta que me encanta y quiero seguir formándome para crecer como actor. No pensé que me iba a gustar tanto recibir aplausos arriba del escenario. Es hermoso.

Licha y Muscari (instagram)

– En la obra tenés un beso apasionado con Manuel Victoria. ¿Cómo fue prepararte para ese momento y cómo lo vive el público?
-Fue una prueba de fuego. Me lo tomé como un desafío personal para demostrarme que podía hacerlo y generar en el público la sensación de que era real. Me animé aunque me incomodaba, no porque fuera con un hombre, sino porque estoy en pareja. Si no lo estuviera, tal vez sería distinto. Pero tengo límites: nunca quiero incomodar a mi novia. Aun así, fue un gran desafío y me alegra haberlo hecho.

– ¿Qué fue lo más insólito que te ocurrió en Sex?
Terminar una función y enterarme de que en la platea estaba Nathy Peluso, Cazzu o algún actor que admiré de chico. Que te aplaudan figuras que viste toda la vida en la tele es impensado. Hace dos años estaba trabajando en un banco de traje y corbata, y hoy estoy casi en tanga arriba de un escenario, recibiendo aplausos de esas personas. A veces me cuesta dimensionarlo. Todos te preguntan cuál es el siguiente paso, pero yo prefiero disfrutar del presente y no pensar tan adelante.

Licha junto a su pareja en El Chaltén

– En una entrevista contaste que tu sueño es ser padre. ¿Qué tan importante es eso para vos?
-Es el gran sueño de mi vida. Siempre lo quise. Hoy tengo a mi lado una compañera de vida con la que compartimos ese proyecto. Ya lo hablamos y sabemos que será a futuro. Por ahora disfrutamos de nosotros como pareja, con nuestros seis perros, nuestros hijos peludos. Pero sí, formar una familia es lo que más deseo, y el día que llegue voy a ser la persona más feliz del mundo.

– Una buena razón para ir a verte en Sex.
-Porque ahí muestro una faceta que nunca vieron de mí. La gente me conoce como un chico correcto, educado, caballero, y lo soy, porque así me criaron. Pero en Sex rompo con ese esquema y me transformo durante una hora y media. Quiero que el público se vaya diciendo: “Este no es el Licha que conocemos de la tele o las redes”. Eso es lo que trato de lograr cada vez que arranca la música.