CRUDO TESTIMONIO

A dos meses de la muerte de su hijo René, María Rosa Fugazot explicó por qué volvió a trabajar: "Nunca supe hacer negocio"

La actriz de 82 años actúa en la obra Appstinencia y en charla con Pronto contó por qué no pudo quedarse en su casa haciendo el duelo tras la dolorosa muerte de su hijo, el actor René Bertrand.

Créditos: Captura Instagram
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Está transitando, sin dudas, el momento más triste y doloroso de su vida. A los 82 años, María Rosa Fugazot tuvo que despedir a su hijo René Bertrand, quien falleció el pasado 26 de junio, víctima de un cáncer terminal que se lo llevó en pocos meses. Desahuciada, la actriz no encuentra consuelo ni explicaciones pero así y todo, en pleno duelo, se puso la familia al hombro y salió a trabajar.

María Rosa Fugazot

“No me puedo quedar; no conozco otra cosa más que trabajar, que es lo que he hecho toda mi vida”, lanzó María Rosa, quien protagoniza la obra Appstinencia, que se presenta los martes a las 20 en el Teatro Buenos Aires, ubicado en Rodríguez Peña y Corrientes. “La obra tiene que ver con el ataque con los teléfonos celulares. Está muy buena la comedia porque tiene un poquito de todo y está bien hecha. Y después tengo otra cosa en teatro en vista que sería ahora para septiembre. Así que bueno, tratando de seguir como se pueda”, afirmó, resignada.

-¿Cómo haces para seguir, María Rosa?

-No lo sé. Estoy en el momento más triste de mi vida; sí, muy desagradable. No tiene explicación porque no hay cómo explicar lo que uno está sintiendo. Uno sigue porque tiene que seguir y es como estar vacío, ¿viste? Así que se sigue porque hay que trabajar, porque hay que vivir, porque no hay mucho más y porque hay que tratar de seguir por los nenes, por mis nietos y por mi nuera, que necesita todo el apoyo y toda la compañía. Y bueno, se sigue. Pero es inexplicable la sensación de vacío, de soledad y de angustia. Únicamente el que lo haya pasado puede darse cuenta.

María Rosa Fugazot con su hijo René y su nuera Belén algunos veranos atrás en Carlos Paz

-¿Sí o sí tenés que trabajar? ¿No te podrías quedar un tiempo en tu casa?

-No, no, mi amor porque yo todo lo que tenía lo pasé en vida. O sea: los chicos tienen su techo, mi otro hijo tiene su vida y también mi hijastro, que se crió conmigo. Están cerca pero yo vivo de mi laburo y toda la vida fui igual. Nunca supe hacer negocio, con lo cual no tengo plata guardada ni nada de eso. Nunca lo supe hacer. Así que estoy tratando de seguir porque no hay otra. No hay otra cosa que hacer. Así estamos.

-El escenario en cierto punto te debe a salvar un poco también, ¿no?

-Te salva el hecho de distraerte y el hecho de que por un rato tenés que estar ocupada de otra cosa, ir y y venir de los ensayos y eso te distrae momentáneamente. Pero, viste, es duro porque además no es fácil en este momento la vida en nuestro país. Son todas complicaciones y es todo quilombo. Encima con todos los papeleos y las cosas de sucesión de mi hijo, mi nuera un poco se pierde y trato de ayudarla. Es todo un quilombo. Acá ser legal es un quilombo; hay tantas complicaciones.

María Rosa Fugazot

-¿Estás viviendo con Belén y con los nenes?

-No, no. René me había alquilado a mí un departamento cerca; estoy a 10 cuadras. Estoy, voy a verla, la acompaño, salimos o me quedo con ellos un rato. Estuve los primeros días con Belén y los chicos, sí, porque ella necesitaba mucho apoyo. Pero ahora cada cual trata de retomar su vida: yo con mi trabajo y ella con los nenes. Igual estamos permanentemente en comunicación y tratando de seguir adelante. No podemos darnos el lujo de quedarnos encerradas paveando porque a los chicos hay que moverlos. Las criaturas necesitan una vida y necesitan su estudio, su trabajo y sus cosas. Y nosotras necesitamos seguir para adelante como se pueda.

-¿Cómo están Sofía y Franco, los hijos de René?

-Ellos tienen un poder de superación enorme. Hablan todo el tiempo del padre y la nena entiende perfectamente lo que pasó. Todo es: “Papá me dijo, papá hacía, soñé con papá”. Todo el tiempo está con “papá, papá, papá”. Ella lo ve y nos dice: “Está acá, aunque no lo vean, está acá”. Sofía tiene una cosa muy espiritual con él. Y el nene no se da mucha cuenta pero lo busca. De golpe se empieza a preguntar y lo busca, y abraza las cosas de él. Son situaciones que por un lado te dan ternura y por otro te rompen al medio.

María Rosa Fugazot en la obra Appstinencia

La entrevista completa con María Rosa Fugazot está en la edición digital de septiembre de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera haciendo click en este enlace