Benjamín Vicuña volvió a hablar de su rol como padre, y los valores que intenta trasmitirles a sus hijos. Esto, en medio de su batalla con la China Suárez, y con los hijos que tienen en común -Magnolia y Amancio- pasando tiempo entre Turquía y Argentina.
Desde la decisión que tomó la actriz, de irse a vivir con Mauro Icardi, y hacer que el ‘trabajo sucio’ lo hagan sus hijos, hay opiniones divididas. Los menores pasan 20 días acá y 20 allá, perdiendo días de clases, viajando constantemente, y sin un lugar fijo de residencia.
Sobre eso, Vicuña remarcó: “Todos queremos lo mejor para los chicos pero no es fácil aunar criterios. Yo vivo en Argentina por ellos y ya después de los cuarenta me preocupo más por lo importante y ordeno mejor las prioridades”.
A continuación, en la charla con Agarrate Catalina (La Once Diez), remarcó: “Me siento un hombre fuerte y luchador aunque atrás de eso hay ternura y dolores. Espero enseñarle a mis hijos el amor al trabajo y al esfuerzo”.
La frase no pasó por alto, teniendo en cuenta que la China, al mejor estilo Wanda Nara, adoptó ese rol de mostrar el lujo en el que vive. Benjamín teme que sus hijos sean tapados por esa ola superficial.
Sin diálogo entre ellos, días atrás también se refirió al tema en un medio chileno, y contó cómo está la relación con Suárez. Sin diálogo, anhela poder recuperar el diálogo, ese que se perdió desde que ella lo acusó de ser mal padre.