Felipe Fort volvió a abrir su corazón y habló sin vueltas sobre uno de los deseos más profundos de su vida: ser padre. En una entrevista con Tatiana Schapiro para Infobae, el hijo de Ricardo Fort reveló que se imagina formando una familia de una manera muy similar a la que eligió su papá, incluso contemplando la posibilidad de hacerlo en soledad.
“En cinco o seis años sí me veo siendo padre. Quiero ser padre soltero, hacer lo mismo que hizo Ricky”, confesó Felipe, dejando en claro que la idea no es improvisada ni reciente. Según explicó, formar una familia en pareja no es algo que descarte, pero solo si aparece la persona indicada. “Si quiero tener un hijo con una madre tengo que encontrar a la persona perfecta. Si la encuentro, lo haría con una pareja. Si no, sería padre soltero”, reflexionó con madurez.
El joven explicó que esa elección tiene raíces profundas en su propia historia familiar. Ricardo Fort decidió convertirse en padre sin una pareja estable y siempre fue transparente con Felipe y con su hermana Marta sobre cómo habían llegado al mundo. “Es algo que pienso desde siempre, me imagino padre soltero igual que como hizo Ricky conmigo y mi hermana”, aseguró.
Felipe, recordó además que él y Marta fueron los primeros niños nacidos por subrogación de vientre en Argentina que se hicieron públicamente conocidos. Lejos de ser un tema tabú, contó que en su casa siempre se habló con absoluta naturalidad. “Yo eso lo supe desde siempre. Mi viejo fue abiertamente honesto. Yo sabía que quiso ser padre, se fue a Los Ángeles y alquiló un vientre”, relató.
Te podría interesar
Con la misma franqueza, recordó cómo explicaba su historia cuando era chico: “A mí me preguntaban sobre mis papás y yo decía que no tengo mamá, pero aclaraba que no se había muerto, sino que nací sin madre”. Para él, ese relato nunca estuvo cargado de dolor, sino de claridad y verdad.
En la entrevista, Felipe también hizo referencia a las fuertes críticas que recibió su padre en su momento por haber elegido ese camino. “Vi que mi papá fue muy criticado y que esas personas después hicieron lo mismo”, señaló, y fue contundente al reflexionar sobre el paso del tiempo: “La gente que lo ha criticado hoy pasa por una situación lamentable. El karma existe”.
Lejos del personaje mediático que muchas veces se construyó alrededor de Ricardo Fort, Felipe lo recordó desde un lugar íntimo y humano. “Mi viejo no era malo, abrazaba la idea de ser bueno con todo el mundo”, afirmó, dejando en claro que ese legado emocional es el que hoy guía sus propios deseos.
Así, Felipe Fort no solo proyecta su futuro como padre, sino que también reivindica una forma de familia que su padre defendió cuando aún era cuestionada. Con calma, convicción y memoria, el joven hereda algo más que un apellido: una manera de entender el amor, la paternidad y la libertad de elegir cómo vivir.