En los últimos años, María Fernanda Callejón se animó a sacar a relucir su faceta más combativa en público. A lo largo de su carrera, había optado por tomarse con humor y un poco de ironía las críticas que podían llegar de parte de sus colegas pero con el tiempo y la trascendencia mediática que tuvieron algunos acontecimientos de su vida privada, la hicieron cambiar de postura.
Ahora, suele responder con todo cuando se siente atacada, tal como sucedió este lunes 12 de enero en "La mañana con Moria" donde ella trabaja como panelista. Todo empezó con un audio de Sabrina Rojas indignada porque se la había acusado de filtrar hace algunos años, las fotos íntimas de Luciano Castro.
Callejón intentó defenderla pero mezcló algunos datos de la vida privada y su colega se enojó mucho. Por ese motivo, intentó aclarar las cosas pero terminó enojándose más de la cuenta. "La verdad que en mi afán de defenderte como mujer quizás me confundí y mezclé las fechas pero creo que sos una desagradecida. Y eso que cuando trabajé con vos en "Pasó en América" la pasé excelentemente bien con vos y con Tartu, no con los demás".
Fue entonces que todos empezaron a pedir detalles de esa interna y Callejón no dudó. "De paso quiero aclarar que no me echaron de América. Yo me fui. Tartu y Sabrina de diez pero mis compañeros me hicieron bullying permanentemente".
Sin pelos en la lengua, descargó toda la munición pesada en contra de Natalie Weber: "Usted señorita Weber, que tiene un Audi en la puerta y no tiene otra cosa que hacer más que hablar pelotudeces... dejá de colgarte de mis lolas que son bastante grandes y tienen vida propia. Yo a vos y a Martin Salwe los banqué, siempre fui buena mina y buena compañera pero ustedes conmigo no".
"Yo empecé en este medio hace 45 años y me querían enseñar a mí a trabajar en el medio. Natalie tenía mal a su papá y yo la ayudé. Sos una tóxica. El marido la debe cuernear porque es futbolista. No se rasguen las vestiduras hablando de otras mujeres".
El tema quedó ahí pero el enojo de Fernanda estaba a flor de piel... ¿nace una nueva guerra de panelistas?