Darío Cvitanich e Ivana Figueiras recibieron el año juntos en Punta del Este para sellar la reconciliación de un distanciamiento que, en rigor de la verdad, duró muy poco.
La primera foto oficializando la vuelta la habían subido hace menos de una semana, cuando viajaron al sur del país. Y como para demostrar que la crisis ya había quedado en el pasado, celebraron juntos el año nuevo y se mostraron muy cariñosos delante de todos. "Terminarlo y arrancarlo con vos", escribió él en una historia donde se los ve muy felices.
Ella hizo lo mismo en sus redes, aunque se la jugó un poco más: "Algo lindo de mi 2025… haberte conocido. Gracias por ser tan bueno conmigo”.
Pero este intercambio romántico dio el pie para que los haters terminaran de confirmar una teoría que surgió el mismo día en que la pareja anunció su separación: la distancia no habría sido más que un intento de bajar la tensión que se generó con el blanqueo.
Los posteos de año nuevo sirvieron para que aquellos que creyeron que la ruptura era un burdo engaño para silenciar las críticas... pero a ellos parece tenerlos sin cuidado.
El origen de la 'separación'
La relación de Darío e Ivana había comenzado con el pie izquierdo. El jugador se mostró con ella en público apenas un mes después de hacer pública su separación de Chechu Bonelli, la mujer que lo acompañó por más de 14 años y con quien tuvo 3 hijas.
La modelo aseguraba que ella había quedado 'rota' y dio a entender que ella se había enterado del fin de su matrimonio por televisión. Él en cambio, dejó en claro que las cosas con su ex estaban claras desde el primer momento pero no convenció y tanto él como su nueva novia se convirtieron en blanco de un hate terrible.
Un día, harta de que la insulten y la tilden de Tatiana, habló Ivana y dejó en claro que ella no destruyó ninguna pareja pues antes de estar con Cvitanich, él ya había tenido otras mujeres. Luego de esto, dejó de seguirlo en redes y tomó distancia.
Pero poco antes de que llegara la noche de año nuevo y el blanqueo de la reconciliación, ambos viajaron al sur de la Argentina pero no se tomaron fotos juntos. Sin embargo, entre las postales que ella subió, hubo una en la que Darío dejó una declaración de amor sincera y a la vista de todos: "72 horas increíbles. Gracias linda. Te amo".