Hace ya dos años que Jésica Cirio empezó a cambiar su perfil mediático. En realidad, más que un proceso paulatino fue un cambio abrupto en su vida: de la noche a la mañana dejó de publicar cosas en las redes sociales y a evitar los eventos multitudinarios en los que tuviera que interactuar con la prensa.
La decisión estaba íntimamente relacionada con los golpes que le dio la vida. La separación de Elías Piccirilo con la posterior detención de él, la muerte de su hermana y otras cuestiones que la angustiaron y le hicieron replantearse su vida entera.
Jésica se tomó el tiempo para aislarse, pensar qué era lo que necesitaba para sanar su corazón y cuál era el rumbo que quería tomar en su carrera. Viajó, se refugió en sus afectos y se ocupó de su salud. Poco a poco fue sanando y para diciembre del 2025 empezó a reactivar su vida pública.
El 1 día del 2026 la encontró rodeada de amigos, de familia y de Chloe, su hija y su pilar fundamental. "Gracias 2025 por tanto aprendizaje. Fue un año muy difícil para mí, pero que sin dudas me hizo más fuerte, más resiliente y me ayudó a enfocarme más en mi, en la gente que amo y valorar las cosas importantes", escribió con sinceridad.
Luego, sumó: "Que el 2026 nos encuentre siendo felices, cumpliendo sueños y rodeados de mucho amor y salud".
La salud de Jésica Cirio
Luego de su separación de Elías Piccirillo, Jésica empezó a experimentar ciertos malestares que la llevaron a realizarse estudios y controles varios. Tiempo después, ella confesó en una nota que le habían detectado una arritmia producto del estrés que había vivido.
"Es por eso que lo que más quiero hoy es resguardarme. Yo trabajo desde los 11 años y ahora decido bajar el perfil, es algo que también hablé mucho con mi terapeuta", contó en Desayuno Americano.
Afortunadamente no se trata de algo grave pero sí es un llamado de atención para cuidarse más, algo que ella está dispuesta a hacer.