Candelaria Tinelli decidió romper el silencio luego del duro descargo público que realizó su madre, Soledad Aquino, y que generó una fuerte repercusión tanto en redes sociales como en el mundo del espectáculo. El reclamo de la exmodelo, cargado de tristeza y reproche, abrió interrogantes sobre el vínculo con sus hijas mayores y dejó expuesta una intimidad familiar que hasta ahora se mantenía puertas adentro.
Todo comenzó con un posteo de Soledad en Instagram, donde compartió una imagen vintage junto a Micaela y Candelaria cuando eran niñas. Acompañó la foto con una frase tan directa como dolorosa, en la que expresó su sensación de abandono y la falta de contacto. El mensaje, atravesado por la nostalgia y el reclamo emocional, sorprendió por su crudeza y contrastó con la imagen de unión familiar que suele mostrarse públicamente.
El impacto fue inmediato. El posteo no solo generó miles de reacciones y comentarios, sino que también despertó críticas hacia las hijas del conductor. En ese contexto, una seguidora apuntó directamente contra Candelaria con un mensaje lapidario, acusándola de desentenderse de su madre y “mendigar amor”: "Pobre tu madre, mendigando amor de ustedes y ustedes ni pelota. Dan vergüenza".
Lejos de ignorarlo, Candelaria eligió responder, aunque sin entrar en una confrontación pública directa. A través de una historia de Instagram, compartió la captura del mensaje recibido y escribió una breve pero contundente reflexión: aseguró que cada publicación o descargo de su madre la afecta profundamente y que sufre por ella. Además, aclaró que prefirió responderle a la usuaria en privado, marcando así un límite respecto a la exposición del conflicto.
"Diría muchas cosas sobre esto, porque en cada posteo que hace mamá o descargo, sufro por ella", sostuvo Candelaria.
El gesto fue leído como una forma de defenderse sin alimentar la polémica. Sin dar detalles sobre la relación familiar ni desmentir el malestar expresado por Soledad, la hija de Marcelo Tinelli dejó en claro que la situación la atraviesa emocionalmente y que no es indiferente a lo que su madre siente, aun cuando decida no ventilarlo públicamente.
El episodio se da en un contexto sensible: en otras oportunidades, Soledad había contado que durante momentos difíciles de su vida recibió apoyo económico y emocional tanto de sus hijas como de Marcelo Tinelli, lo que hacía pensar en un vínculo cercano. Sin embargo, el descargo reciente y la respuesta de Candelaria evidencian que, detrás de las fotos familiares y las apariciones públicas, existe una historia más compleja.
Por ahora, el silencio del resto de los protagonistas mantiene abierta la incógnita. Mientras tanto, el intercambio deja al descubierto una tensión íntima que, aunque se intentó resolver en privado, ya quedó expuesta ante la mirada pública.