Días después de que Pedro Alfonso sorprendiera al asegurar en Intrusos que volvería a trabajar con Gustavo Conti, el conflicto sumó un nuevo y explosivo capítulo. Esta vez, quien tomó la palabra fue Ximena Capristo, pareja de Conti, que lejos de bajar el tono, lo liquidó sin filtros y expuso su versión más dura sobre el vínculo roto entre ambos actores.
En una entrevista con el mismo ciclo, Capristo desmintió que el problema haya sido estrictamente laboral y dejó en claro que, para ella, el quiebre fue mucho más profundo. “Gus con ellos se llevó súper bien y tenían un lindo equipo de trabajo”, comenzó aclarando, pero rápidamente marcó una diferencia clave: el conflicto no habría pasado por la falta de convocatorias, sino por las formas y la decepción personal.
Con declaraciones que no pasaron inadvertidas, Ximena fue contundente al referirse al pasado profesional de Pedro Alfonso. Según su relato, cuando Alfonso comenzó a subirse a los escenarios todavía no tenía experiencia teatral. “Creo que él va a estar siempre agradecido a Gus porque le enseñó a leer el libreto. Pedro no sabía si se leía la columna de la izquierda o de la derecha”, lanzó, sin rodeos. Y agregó que tanto ella como Conti llegaban con muchos años de recorrido en teatro, algo que habría sido clave en la formación del productor.
“Gus le enseñó mucho de lo que él muestra arriba del escenario y del público que lo sigue acompañando. Gus le enseñó de cero, el pibe no sabía nada”, afirmó, dejando en evidencia un fuerte resentimiento por cómo se dio el distanciamiento posterior.
En ese sentido, Capristo sostuvo que el enojo de Conti nunca estuvo relacionado con el hecho de no haber sido convocado nuevamente para una temporada teatral. “Gus nunca estuvo enojado porque Pedro no lo volvió a llamar para otra temporada, sino por las formas, por cómo se comportaron con él”, explicó. Para ella, el problema fue humano y afectivo: una amistad que, según remarcó, no recibió la "devolución" que merecía.
Por último, Ximena dejó en claro que, al menos de su parte, no hay chances de recomponer el vínculo. “Yo no trabajaría con Pedro ni en pedo, no lo hice ni lo haría”, sentenció. Y cerró con una frase que resume su postura: “Gus se merecía otra devolución de parte de Pedro, porque él lo quería muchísimo”.
Así, mientras Pedro Alfonso se muestra abierto a una eventual reconciliación laboral, las palabras de Ximena Capristo vuelven a encender la interna y dejan en evidencia que, puertas adentro, las heridas siguen abiertas y el conflicto parece estar lejos de cerrarse.