Aunque siempre fue reacio a dar explicaciones de su vida privada, los audios que se filtraron a la prensa, donde se lo escucha imitando el acento español para conquistar a otra mujer que no es Griselda Siciliani lo obligaron a Luciano Castro a romper sus propias reglas.
Luciano Castro siente que su actual pareja no es una más y por ende, está dispuesto a dar pelea. Y aunque ella salió públicamente a decir que siguen juntos y que este desliz no afecta la pareja, la realidad sería otra porque sino, él nunca hubiera accedido a dar una nota sobre el tema.
En diálogo con Intrusos, admitió: "¿Cómo me pegó lo de los audios? Me da vergüenza escucharme. Me siento patético y me vuelvo a poner en el mismo lugar de tener que salir a explicar cosas. Es absurdo y patético", sentenció Luciano Castro.
Duro con él mismo, reconoció: "Imaginate que te encuentren hablando como Don Diego de la Vega para caerle en gracia a una pendej... Además hay que superar mi nivel de pelotudez. Ya me había pasado con una foto... pero es un nivel de patetismo que lo sentí".
Recordando el episodio de hace varios años, cuando aún estaba casado con Sabrina Rojas, y aparecieron fotos íntimas que él mismo había enviado a una amante, se sinceró: "Tengo la virtud de conseguir grandes cosas en mi vida y de inmediato, destruirlo. Debo tener patrones que creo tener mejorados pero no es así. Lo vivo con vergüenza".
En cuando a cuánto afectó su relación de pareja, fue claro: "Griselda juega y piensa en otra liga. Lo hablamos, fue una charla nuestra pero no tuve miedo porque la conozco y la relación está basada en otras cosas. Sí sé que esto destruye algo importante que hay en la pareja: la confianza. Esto no resbala".