Tras hacer historia en los Premios Grammy al convertirse en el primer artista latino en ganar el galardón a Mejor Álbum del Año con un disco grabado íntegramente en español, y luego de su impactante presentación en el Super Bowl, Bad Bunny llegó a Buenos Aires para sus esperados shows en River Plate y sorprendió al mostrarse reconciliado con su exnovia, Gabriela Berlingeri.
El cantante puertorriqueño fue una de las grandes figuras del espectáculo del entretiempo del Super Bowl, donde compartió escena con Lady Gaga y Ricky Martin. Tras ese hito internacional, aterrizó en Argentina para presentarse en el Estadio Monumental con tres fechas agotadas: viernes 13, sábado 14 y domingo 15 de febrero.
En medio de su gira mundial, el artista volvió a apostar al amor con Gabriela Berlingeri, su histórica pareja, con quien tuvo varias idas y vueltas. Tras su mediático romance con Kendall Jenner, el intérprete decidió reencontrarse con Gabriela y sellar la reconciliación en la noche porteña.
La pareja se hospedó en un exclusivo hotel de Recoleta y disfrutó de una cena romántica en Aramburu, el único restaurante de Argentina con dos estrellas Michelin. Allí degustaron un menú de 12 pasos acompañado de cata de vinos. Al salir del lugar, Bad Bunny intentó pasar desapercibido cubriéndose el rostro con un pañuelo. Sin embargo, al ser reconocido por los fanáticos que aguardaban en la puerta, se mostró amable, saludó y compartió algunos gestos con el público.
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Bad Bunny en River Plate: fechas y detalles del show
Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, se presentará en el Monumental como parte de su gira internacional “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour”. El tour recorrerá 55 ciudades alrededor del mundo, incluyendo Japón, Australia y distintos países de Europa, donde no se presentaba desde 2019.
Además del impacto musical, la visita del artista a Argentina tendrá un fin solidario: parte de lo recaudado será destinado a la Fundación Good Bunny, organización que impulsa el desarrollo de niños y jóvenes en la música, las artes y el deporte. Con shows agotados y una reconciliación que dio que hablar, Bad Bunny ya revolucionó Buenos Aires antes de subir al escenario.