María Fernanda Callejón y Ricky Diotto tiene varios frentes abiertos desde que se separaron. Uno es la casa en zona Norte en la que convivieron, que habían comprado a través de un crédito UVA a 30 años que desde que se distanciaron no pudieron seguir pagando.
La deuda fue creciendo y finalmente decidieron venderla, como había pedido Diotto en su momento para que no pasara lo que finalmente pasó: perder dinero. Según contó Débora D’Amato en A la tarde salieron hecho. Con el dinero apenas pudieron saldar la deuda y no les quedó nada para repartir.
El dato se conoció porque Callejón empezó a vender los puebles a través de sus historias de WhatsApp, según contó Santiago Sposato. Luego, D’Amato sumó: “Había una deuda de 98 millones que con los intereses se hizo una bola gigante. Esa casa judicializada fue vendida”.
“La información que teníamos era que Fernanda pagaba su parte de la cuota y Ricky Diotto no llegaba a pagar su parte, la realidad es que la deuda fue incrementado. Fernanda ya hace un tiempo que no vive ahí, se tiene que mudar con su hija”, agregó.
Te podría interesar
Luego aportó lo suyo Luis Bremer: “Hubo un acuerdo, porque la postura de Fernanda era quedarse en la casa hasta que su hija termine los estudios”.
Alejandro Castelo también recordó un pedido que hizo siempre Ricky, que era vender. “En acuerdo de gastos, de cuota alimentaria y demás, él pedía: ‘Hay que vender la casa porque mi hija se va a quedar sin casa’. Y termina pasando esto. Terminó pasando lo que Diotto advertía en aquel momento”