El próximo domingo, Morena Rial cumplirá 27 años dentro de la prisión, en un contexto judicial cada vez más incierto y marcado por la falta de definiciones sobre su futuro. Mientras sigue alojada en la Unidad 51 de Magdalena, sin respuesta al pedido de prisión domiciliaria y lejos de su familia, se confirmó que atravesará su cumpleaños sin visitas, en medio de versiones cruzadas y una causa que, según su entorno, avanza con mayor dureza que otras similares.
En ese marco, Alejandro Cipolla, quien fue su abogado durante gran parte del proceso y sigue siendo uno de sus amigos más cercanos, habló en LAM y trazó un panorama poco alentador sobre lo que viene para Morena. "Ya está superada. Hablo todos los días, más ahora que viene su cumpleaños, y no ve una pronta libertad", aseguró, y fue tajante al señalar que él tampoco cree que pueda recuperar la libertad en el corto plazo.
Más allá del estado anímico de la mediática, Cipolla puso el foco en el accionar judicial. "Hay un poco de ensañamiento", sostuvo, y comparó su situación con otros expedientes: "En causas similares, el mismo partido judicial ha otorgado libertades".
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El exabogado también se refirió a las versiones que le habrían llegado sobre una eventual condena: "La pena que le quieren ofrecer va a superar los tres años y obligarla a ella a ir a un juicio oral que también sea público", afirmó. En ese sentido, vinculó esa decisión a una estrategia externa al caso puntual: "La idea del juicio oral sería para lavar la imagen del desastre que fue el juicio de Maradona", señaló, al remarcar que se trata del mismo fiscal.
Respecto a cómo pasará su cumpleaños, Cipolla confirmó que Morena estará sola. "Quien iba a verla era Evelyn, pero ahora se encuentra detenida en el pabellón que está frente al de Morena", explicó, descartando así cualquier visita prevista para ese día.
Consultado sobre el impacto emocional de la falta de acompañamiento, fue claro desde su experiencia profesional: "Todo preso quiere que lo visiten. El preso no hace absolutamente nada y su salida al mundo es cuando va alguien a visitarlo". Y agregó que esa realidad no distingue fama ni apellido: "No pasa solo con Morena, sino con todos los detenidos que cuentan las horas para que sus familiares vayan".
Aun así, aseguró que ella ya asumió esa situación: "Ve como una normalidad que no vayan a verla. Desde su detención fueron, creo, una vez". Un escenario que refuerza la sensación de aislamiento y confirma que, al menos por ahora, el futuro de Morena Rial seguirá atado a un proceso judicial largo y sin definiciones inmediatas.