Nicolás Cabré se casó en diciembre pasado en las sierras cordobesas con Rocío Pardo, en una fiesta ambientada en un bosque y luego se instaló en Carlos Paz por el verano, donde protagoniza la comedia Ni media palabra, en el Teatro Holiday. A los 45 años, el actor disfruta de la tranquilidad que le brinda su mujer, su profesión y su hija Rufina, que se reparte entre Turquía y la Argentina para estar con su papá.
En diálogo con el periodista Nico Peralta para Pronto, Cabré contó en qué momento exacto se enamoró de Rocío Pardo y por qué se casaron en un bosque. "¿Te acordás la primera vez que la viste a Rocío?", preguntó Peralta y Cabré contestó: "Sí, fue en los Premios Carlos, hace dos años. La primera vez que nos cruzamos fue en los Carlos: la vi, me encantó, después ella vino a ver la obra y ahí empezamos a hablar".
Y continuó: "Porque la primera vez que nos vimos, dije: “Mirá esa chica”, me llamó la atención pero no hablamos nada. Cuando nos vino a ver en Los Mosqueteros, empezamos a hablar y de ahí estamos juntos".
-Y ahora están casados.
-Sí, ¡increíble! Estoy feliz, en un momento muy feliz en mi vida.
-Más maduro, más tranquilo.
-Mucho más tranquilo. Encontré paz. Sigo diciendo lo mismo siempre: Rocío es una persona hermosa y se lo cuento a mis amigos. Es el amor de mi vida y la tranquilidad de mi vida. Es impagable despertarnos todos los días y reírnos. Trabajar y reírnos. Ir a dormir y reírnos. Todo con total naturalidad. Es lo mejor que me pasó en la vida.
-Por redes, se ve el buen vínculo que tiene con tu hija Rufina.
-Sí, es una hermosa, es una tranquilidad por todos lados. A mí me llena de amor. Ver esa relación y que sea compinche con Rufi. Las cosas que hacen. Hoy verdaderamente puedo decir que estoy en paz por donde se me mire. Es un hermoso momento. ¿Viste cuando tenés que agradecer y darte cuenta de que se puede estar muy bien? No sabía, no imaginaba y no soñaba esta realidad que estoy viviendo hoy.
-¿El casamiento les cambió en algo el vínculo?
-No, no. Nosotros somos los mismos.
-¿Le propusiste a vos a ella?
-No, lo hablamos entre los dos y salió. Dijimos: “Y, bueno, sí”. Lo vivimos con naturalidad y nos dejamos llevar. Cuando pensamos en la fiesta, dijimos con Rocío: “Hagamos una reunión familiar”, ¡y terminó siendo un monstruo gigante en un bosque!
-¿Por qué en un bosque?
-La idea arrancó con un asado familiar. Y lo imaginábamos en un bosquecito, con unos silloncitos y no mucho más. Al final, una cosa fue llevando a la otra y terminó siendo la fiesta que salió. Hasta nos pusimos orejas de duendes y nos divertimos mucho. Fue un momento soñado, un casamiento hermoso.
La entrevista completa con Nicolás Cabré está en la edición digital de febrero de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera gratuita haciendo click en este link