"Me di cuenta que era el fin. Que perdía mucho y no quería perder más. Tengo que aceptar y reparar un montón de cosas. Yo necesito darle a mis hijos el padre que se merecen". Así de sincero y desgarrador fue el mea culpa que hizo Luciano Castro en "La Mañana con Moria".
Luego de pasar varias semanas internado en un centro especializado, aceptó dar su testimonio sobre cuáles fueron los motivos que lo llevaron a vivenciar esta caída. "Armé un personaje para la vida, sentía que podía llevarme el mundo puesto pero ese personaje me terminó comiendo a mi".
"Mis problemas son emocionales. Nada más. Pedí ayuda y por suerte la tuve rápido. Hubo gente que me llevó al mejor lugar que me pudieron haber llevado para empezar a sanarme".
También aclaró que no tiene ningún enojo con el medio, con sus colegas ni con la gente que lo rodea. "Es más importante mi salud, sanar y enfocarme en mi que en el afuera. No tengo capacidad para enojarme ni fijarme en el afuera".
Sobre su separación de Griselda Siciliani, admitió que le duele pero no puede pensar en eso. "Me angustió mucho sí. Perdí al amor es mi vida, es real pero no puedo hacer foco en eso. Una vez que yo esté bien, me acete, quiera y guste de mi, voy a tener la capacidad de enmendar un montón de cosas, reparar errores, arreglar vínculos rotos y solucionar el daño que pude haber hecho".
En cuanto a sus hijos Mateo, Esperanza y Fausto, reconoció que están al tanto de todo, que habló con ellos pero nada de eso importa ahora. "No tengo que hablar más, tengo que mostrar con hechos y eso llevará tiempo. Hoy estoy bien rodeado y me enfoco en la sanación".