A más de dos décadas de su paso por la primera edición de Gran Hermano en 2001, Tamara Paganini volvió a hablar y sorprendió al revelar las duras secuelas que le dejó la exposición mediática tras salir de la casa. Lo hizo en DDM, donde dio un crudo repaso de aquella experiencia que marcó su vida para siempre.
“Mi después cuando salí de la casa fue bravo, pero nada que ver a esta época, fue el primer Gran Hermano”, comenzó relatando, marcando la diferencia con las ediciones actuales del reality. Según explicó, en ese entonces no existía la preparación ni la contención que hoy tienen los participantes.
La exposición fue tan extrema que afectó su vida cotidiana de manera inmediata. “No podía caminar por la calle”, aseguró. Y fue aún más contundente al recordar lo que vivió: “La gente me insultaba, me escupía”.
Paganini también destacó lo distinto que era el formato en aquellos años. “Cuando estuve en la casa no sabía nada del afuera, ahora es diferente porque entran visitas”, explicó. Incluso recordó un momento icónico de esa edición: “Nuestra visita fue Diego Maradona, yo prefería que entre mi vieja”, dijo, evidenciando lo aislados que estaban.
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Además, en su análisis, fue crítica con las expectativas que genera el reality en los participantes. “Debe haber, en Argentina, alrededor de 200 ex Gran Hermanos, ¿de dónde sacás laburo para 200 ex Gran Hermanos?”, se preguntó. Y agregó una reflexión tajante: “Después hay otros que salen y se piensan que de ahí en más van a laburar un montón, y en realidad uno tiene que salir y estudiar, instruirse”.
“Cuando yo salí de la casa sentí pánico”, confesó. Sin embargo, con el tiempo logró transformar esa experiencia en algo positivo: “Lo positivo es que toqué tanto fondo que fui al psicólogo y ahora soy increíblemente fuerte. Tuve que reconstruirme y ahí resolví traumas y cosas que traía de antes de Gran Hermano”.
“Lo positivo es que toqué tanto fondo que fui al psicólogo y ahora soy increíblemente fuerte. Tuve que reconstruirme y ahí resolví traumas y cosas que traía de antes de Gran Hermano”.
Al comparar su edición con las actuales, aseguró que el contexto era completamente distinto. “No sé si fue más auténtico nuestro Gran Hermano, pero no sabíamos a qué íbamos”, explicó. Y recordó: “Adentro de la casa me pasaron un montón de cosas… la pasé mal cuando salí, pero adentro estuvo increíble”.
También opinó sobre las polémicas actuales dentro del reality, como los comentarios discriminatorios. “El comentario racista de Carmiña hubiese pasado sin problemas en mi época”, lanzó sin filtro. Aunque aclaró: “No me gustó que haya sido una bardeada de atrás del vidrio para Mavinga, pero la verdad es que si todos tenemos una cámara 24 horas en nuestra casa hay muchos comentarios así, la sociedad no cambió tanto”.
Sin embargo, para Paganini, el reality actual refleja mejor la diversidad social. “Hay de todo en este Gran Hermano, por un lado está bueno porque refleja la sociedad”, analizó, aunque también señaló que los participantes viven todo con mayor intensidad: “Son los tiempos, están todos muy arriba”.
A pesar de todo lo vivido, sorprendió con una confesión final: “Yo volvería a entrar a la casa, me veo ahí”. Y concluyó con una mirada que mezcla resiliencia y experiencia: “La experiencia no me pareció traumática, lo de adentro fue genial, pero en la calle me insultaban. Son otros tiempos, y si me bardean estoy acostumbrada”.