Después de un gran verano en Carlos Paz junto a Pedro Alfonso y compañía en la comedia Corto circuito, Viviana Saccone regresó a Buenos Aires y tiene pensado seguir ligada a la obra de Pedro, con gira por el país y también calle Corrientes. En lo personal, la actriz está sola y muy enfocada también a su otra pasión: el coaching ontológico.
En diálogo con el periodista Nico Peralta para Pronto, Saccone habló como nunca de la nueva carrera que estudió durante tres años y que, con título bajo el brazo, comenzó a ejercer. "Estoy fascinada", aseguró. "Soy muy inquieta y sigo estudiando. De coaching ontológico ya me recibí. Y ahora estoy también focalizándome y abriendo espacios para desarrollarme desde ese lado. Estoy estudiando biodecodificación y aprovechando ese tiempo en procesos que me sigan haciendo evolucionar. Me entusiasma eso", afirmó la artista.
-Para alguien que no sepa, ¿qué es coaching ontológico?
-Coaching ontológico es una herramienta muy potente, que no es terapia. Si bien tiene muchos puntos en común, a esto lo aclaro más que nada para que no se ofendan los terapeutas y los psicólogos. No es terapia. El coaching tiene que ver más con una práctica y con brindar herramientas a la persona que consulta, que tienen que ver con el aprender. Como con desenredar los nudos y los bloqueos mentales que tienen que ver con creencias, con la repetición de patrones. Viste que vivimos en automático, por lo general, y eso hace que veamos y entendamos el mundo de una manera que hace que siempre nos veamos imposibilitados a cumplir un objetivo en la vida. Y esto aplica a todo: desde tener una pareja, gestionar un trabajo, salir de determinadas zonas de círculos viciosos en los vínculos, cosas que vas repitiendo y no entendés por qué.
-¿Ahí entra el coaching?
-Exacto. El coaching te guía para ir destrabando esas cosas y te ayuda a cambiar el observador para tener una nueva mirada, replantearte y hacerte preguntas puntuales que te ayuden justamente a romper patrones viejos y a poder modificar cosas y alcanzar de esa manera los objetivos.
-¿Qué fue lo que te llevó a estudiarlo?
-Un poco de todo, un poco la vida en general. He tenido momentos muy difíciles y siempre, desde muy joven, me interesaron mucho las lecturas y todo lo que tenía que ver con la autoayuda, con el descubrimiento, con el ser, con el alma, con la mente. Eso me interesó siempre, fui indagando cada vez más y apareció un día la posibilidad del coaching.
-¿Se estudia en un instituto?
-Se estudia en un instituto, por supuesto, y son tres años. Yo hice la carrera online, pero se puede hacer online o presencial. ¡Y acá llegué! Atendí a clientes o consultantes, como se les dice. A mí me gusta la palabra consultante, pero se le puede decir cliente también.
-¿Gente de tu círculo íntimo?
-No, no, tuve como consultante a gente que me contacta a través de las redes. Tengo dos cuentas pero a una no le doy mucha bola porque como tengo más seguidores en @ViviSacconeOK, todo lo termino subiendo ahí. Hay otra que se llama Cognita Wellness, que en un primer momento tenía la intención de poner todo lo que era de coaching ahí, y mucha gente me escribe por ahí al mail que figura y está buenísimo. Y estoy dando charlas. Di este verano tres aquí en Córdoba, en el Teatro La llave.
-Ahí juntás el coaching y el teatro.
-Si bien estoy en un escenario, es una charla. O sea, no hay un monólogo y no es que hago escenas ni mucho menos, sino que cuento un poquitito todo el proceso de qué nos lleva a estar como estamos, a ser como somos y a repetir siempre las mismas cosas. A partir de conocernos, cómo podemos modificar eso que no nos gusta, si es que no nos gusta. Y si estamos felices, adelante.
Por Nico Peralta // Fotos: Luis Varela
La entrevista completa con Viviana Saccone está en la edición digital de marzo de revista Pronto, se puede descargar y leer de manera gratuita haciendo click en este link