Tras meses de especulaciones y silencio mediático, Evangelina Anderson se sentó frente a Ángel de Brito para aclarar, punto por punto, cuál fue su verdadera relación con Ian Lucas. La panelista, que recientemente atravesó su separación de Martín Demichelis, se mostró molesta por cómo se manejó la situación en los medios y acusó al entorno del joven de "operar" en su contra.
El origen del "chipeo"
Según relató la propia Anderson, el vínculo comenzó de manera inocente durante las grabaciones de MasterChef, impulsado por los seguidores de ambos en redes sociales. "Empezamos como un 'chipeo'... él me mandaba videítos de TikTok que nos 'chipeaban' y yo tuve que hasta averiguar qué era 'chipeo' porque por mi ancianidad no sabía", confesó entre risas.
Lo que empezó como una diversión para el programa escaló rápidamente. Evangelina explicó que hubo un acuerdo tácito de jugar con esa imagen para los videoclips y el contenido digital: "Él vino un día y me dice 'voy a ponerte el anillo como para que sea para los videoclips'. Fue un juego, la verdad que no lo tomé como grave, después se fue de las manos".
"No se me respetó"
La tensión surgió cuando, según la modelo, la otra parte intentó forzar una realidad que no existía. Anderson denunció que se filtraron fotos y se enviaron comunicados de prensa sin su consentimiento para obligarla a oficializar un romance inexistente. "A mí no se me respetó como mujer... me pusieron en un lugar donde me obligan a blanquear algo que no es ni un romance ni una relación", sentenció con firmeza.
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La modelo fue tajante al explicar por qué cree que Lucas actuó de esa manera: "Mandó fotos y comunicados cuando de mi parte no era la idea... creo que es porque la otra parte no se quiere sentir 'boludeada'". Además, dejó entrever que el manager del joven tuvo un rol fundamental en la filtración de material privado.
Un presente en soledad
A pesar de la insistencia de las panelistas sobre si hubo sentimientos reales, Evangelina lo negó rotundamente y aseguró que su prioridad son sus tres hijos, especialmente tras el duro proceso de separación que vivió. "Yo siempre fui muy clara desde el día uno: estoy soltera y no quiero conocer a nadie", afirmó.
Finalmente, ante la consulta sobre si hubo situaciones de violencia durante las grabaciones, Anderson prefirió mantener la cautela, aunque no lo desmintió del todo: "Prefiero no hablar", respondió cuando se le preguntó por momentos de tensión física o verbal con el joven. Por ahora, la modelo se refugia en su trabajo en Cortar por Lozano y asegura que no busca un nuevo amor en su vida.