Martita Fort creció rodeada de gente famosa. Ricardo Fort, su papá, era amaba el mundo del espectáculo y se movía en un círculo que le permitía codearse con las figuras más importantes de la Argentina por lo que tanto ella como su hermano se terminaron acostumbrando a esa realidad.
Y aunque cualquiera podría pensar a esta altura que no hay nadie que pueda moverle el piso, la realidad demuestra que Martita sigue siendo una joven común y corriente. A modo de ejemplo podemos citar una situación que le tocó vivir recientemente en un aeropuerto en donde Martita se convirtió en 'una cholula más'.
Mientras se preparaba para subir a un avión que la traería de regreso a Buenos Aires después de unas mini vacaciones, se encontró con Ronaldinho y no pudo resistir la tentación de pedirle una foto. El astro del fútbol brasileño accedió y ella compartió feliz la imagen en sus redes.
"¿Quién estaba haciendo migraciones conmigo?”, escribió junto a la selfie que por supuesto, tuvo varias reacciones en cuestión de segundos.
Más allá de esta selfie, Martita ha contado que le ha costado mucho acostumbrarse a la vida mediática. Desde chica se movía con varios guardaespaldas y veía que su padre era asediado por la gente y por las cámaras, algo que ella no terminaba de entender. Con el tiempo pudo liberarse de toda esa presión y empezó a disfrutar su realidad desde otro lugar.
Marta hoy elige cómo y cuándo exponerse y vive con mucho agradecimiento las muestras de cariño de la gente.